El Departamento de Justicia de los EE. UU. (DOJ, por siglas en inglés) solicitó al Tribunal del Distrito Medio de Tennessee la continuidad en prisión del salvadoreño, Kilmar Ábrego García, pues advirtió que de ser procesado en libertad existe alta posibilidad de que huya de esa nación para no ser enjuiciado. Su comparecencia ha sido programada para este viernes.
El salvadoreño, quie es vinculado por la Fiscalía de EE.UU., a la pandilla MS-13, se encuentra recluido en la prisión del Condado de Putnam a la espera de ser enjuiciado por múltiples crímenes, entre las imputaciones que deberá enfrentar es su participación en el contrabando de niños inmigrantes irregulares.
«Ábrego García solía asignar niños para que se sentaran en el piso del vehículo para que los extranjeros transportados, que habían pagado a otros cómplices para viajar, pudieran tener asientos, con el fin de aumentar las ganancias financieras», se indica en la acusación.
El viernes 6 de junio, la fiscal general de los Estados Unidos, Pam Bondi, brindó detalles de los señalamientos contra el salvadoreño hechos en el Tribunal del Distrito Medio de Tennessee -caso No. 3:25-cr-00115-, donde será procesado por asociación con la organización criminal transnacional MS-13, lavado de dinero y encubrimiento, tráfico de personas, así como de obtener pagos de migrantes indocumentados para transferir dinero y ocultar el origen ilícito de los fondos.
La petición para evitar la liberación de Ábrego García fue hecha el lunes 10 de junio al juez, Waverly Crenshaw, a quien el DOJ le pidió considerar que existe un «riesgo grave» de que abandone el país, pero también, posibles repercusiones contra una de las víctimas que es menor de edad.
Para fortalecer las acusaciones, las autoridades cuentan con el testimonio del agente especial de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés), Pete Joseph, de quien se informó tiene el testimonio de personas que habrían participado en una red de tráfico junto con Abrego García, cuyas víctimas incluían a niños.
El 21 de mayo, un Gran Jurado del Distrito Medio de Tennessee emitió una acusación sellada contra el connacional por contrabando de personas y conspiración para cometer contrabando de personas, crímenes que son violatorios del Título 8 del Código de EE.UU., sección 1324, según explicó la fiscal Bondi.
Fue detallado por la Fiscalía de EE.UU. que los hechos por los cuales es procesado ocurrieron entre 2016 y 2025, los cuales, abarcan operaciones en varios países de América Central, México y múltiples estados de EE.UU., incluyendo Texas, Maryland, Nueva York y Tennessee.
Los cargos federales establecen que Ábrego García colaboró con múltiples co-conspiradores desde El Salvador, Guatemala, México y EE.UU. para organizar la entrada y transporte de migrantes de forma ilegal. Una parte importante de estos migrantes eran criminales vinculados con la organización delincuencial MS-13.
Las investigaciones han determinado que la red en la que se involucra al salvadoreño utilizaba celulares y redes sociales para coordinar los traslados, muchos de los cuales culminaron con el cruce fronterizo a través de Texas donde se puso en riesgo la vida de menores de edad.
El caso podría ser referido a un Tribunal Penal para juicio o declaración de culpabilidad, pero eso dependerá de las valoraciones hechas por el Gran Jurado, el cual está conformado por 13 ciudadanos, que determinarán si existen pruebas suficientes para demostrar que el salvadoreño cometió los crímenes.
Kilmar Ábrego fue deportado por el gobierno de Estados Unidos a El Salvador, en marzo pasado; fue señalado de tener vínculos con la MS, por lo que a su retorno fue recluido en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot). Este caso generó controversia por quienes consideraban injustificada su deportación e inmediato encarcelamiento, entre ellos senadores demócratas de EEUU.
Sin embargo, tras dos meses de ese momento, el Departamento de Justicia de EE.UU. reveló detalles de la acusación formal contra el salvadoreño y su participación con una estructura criminal de tráfico de inmigrantes indocumentados durante casi una década. Fue retornado a EE.UU. el pasado jueves 5 de junio tras la petición de ese gobierno.






