Las últimas medidas implementadas por el Ministerio de Educación (Mined) en los centros escolares del país son necesarias para establecer disciplina entre la comunidad estudiantil, consideran analistas y docentes, quienes afirman que dicha acción marcará el nuevo rumbo del sistema educativo.

Para Christian Colón, docente y escritor, las medidas de orden y disciplina están encaminadas a volver el sistema educativo al origen de la educación, ya que hace muchos años se perdió el enfoque de instruir al alumno para dar lo mejor de sí, debido a políticas educativas implementadas por anteriores gobiernos, lo que desencadenó conflictos sociales, como las pandillas.

«Lo que la ministra (Karla Trigueros) va a hacer es importante, esperemos que se reúna con todos los agentes educativos (profesores, padres de familia y estudiantes), si se hace eso, sería perfecto para crear una política educativa que termina constituyendo una currícula educativa, y esto lleva a programas educativos que van a desarrollar la práctica de valores que se han perdido, no solo por parte de los estudiantes, sino por parte de los mismos maestros y por parte de los padres que son los primeros responsables del tipo de estudiantes que tenemos en las instituciones educativas», indicó Colón.



También consideró que en el caso de la educación básica y media se necesita una estructura jerárquica que tenga claro cómo desarrollar la identidad y personalidad de los alumnos, por lo que se necesitan procesos disciplinarios, debido a que se ha vivido en una sociedad «liberal».

Recientemente, el presidente Nayib Bukele se refirió a la situación que se generaba en el pasado en los centros educativos, y afirmó que la falta de prácticas, como las que se están implementando actualmente, generó que las pandillas reclutaran a los estudiantes.

«Si se les hubiera aplicado disciplina, no solo de parte de los padres que son los principales responsables, sino también del Estado, en el caso de las escuelas públicas, no tuviéramos adultos en la cárcel, o fuera un pequeño número, no tuviéramos cientos de miles de muertos y desaparecidos por las dos guerras que tuvimos en nuestro país», expresó el mandatario.

En esta misma línea opinó el analista David Hernández, quien consideró que se trataba de un problema estructural en el que no solo la familia, sino el Estado, descuidó la atención al sistema educativo del país.

«Se trató de todo un descuido institucional, donde definitivamente falló el Estado por no darle la atención adecuada a esos gritos de auxilio que pedía una sociedad enferma, recién salida de una guerra sangrienta, como la nuestra. ¿Y qué pasó?, los políticos de entonces se dedicaron a robar y a hacer sus pactos de corrupción, sin prestarle atención a las necesidades más urgentes que tenía la población, entre ellas, la formación educativa de los jóvenes», indicó Hernández.

En tanto, el sociólogo y docente Mauricio Rodríguez dijo que con las medidas de orden y disciplina también se reivindica el rol del maestro en las escuelas, y se corrige cualquier intención de formar nuevas pandillas.

«En hora buena se presentan estas medidas, y que justamente vienen en un momento crítico, porque en los más de 5,150 centros escolares del país hay más de algún estudiante que es hijo, hermano, cuñado, primo de algún pandillero que está en el CECOT (Centro de Confinamiento del Terrorismo) y que han querido fomentar una segunda oleada de pandilleros, de los cuales ya la policía dio muestra con la captura de “La Raza”», explicó.

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