El Club Shriners El Salvador destinó más de $200,000 en los últimos tres años para apoyar en la atención médica que recibe la niñez en la Unidad de Niños Quemados y en Ortopedia del Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom (HNNBB), detalló el presidente del club, Juan Carlos Otaegui, a «Diario El Salvador».

De acuerdo con Otaegui, la inversión se ha hecho para la reconstrucción de la infraestructura de la Unidad de Ortopedia del HNNBB, para la adquisición de medicamentos, operaciones de escoliosis y traslados de niños quemados en estado de gravedad hacia el Hospital Shriners en Galveston, Texas.

«En la Unidad de Ortopedia la inversión fue de $100,000 en infraestructura porque la remodelamos y la inversión en medicamentos para la Unidad de Niños Quemados ha sido por $80,000. Hemos hecho operaciones de escoliosis hechas por médicos salvadoreños en las que nosotros hemos pagado la prótesis. Eso suman otros $40,000», añadió.
Agregó que a los $200,000 también se suman los costos de los tratamientos que se aplican en el Hospital Shriners en Galveston, Texas.

«Hay aproximadamente $40,000 en pasajes de los niños que están yendo, viniendo, yendo, viniendo junto con sus padres. Entonces, es una cantidad importante de ayuda a los niños y hay cosas que no son ponderables, como por ejemplo las capacitaciones, en las que el esfuerzo principal es apoyar a la niñez salvadoreña en dos áreas: niños quemados y niños con problemas ortopédicos», añadió.

El Club Shriners tiene 150 años de existir internacionalmente, pero en El Salvador lleva 30 años de cooperar con la niñez que asiste al HNNBB para tratar problemas de ortopedia o por quemaduras de todo tipo.

En los últimos tres años, la institución ha sido presidida por Juan Carlos Otaegui, pero el próximo 10 de enero entregará la presidencia a un nuevo titular, detalló Otaegui a «Diario El Salvador».
Resaltó que durante sus tres años de gestión priorizó visibilizar el trabajo de la institución con el propósito de lograr que más personas y entidades se sumaran a la causa de ayudar a la niñez del HNNBB.
Destacó que en estos tres años logró grandes alianzas, incluyendo a funcionarios del Gobierno.

«Nosotros somos una entidad apolítica, trabajamos con quien sea, pero he de reconocer que nuestra relación con el Gobierno del presidente Nayib Bukele ha sido la mejor relación en toda la historia de Shriners en El Salvador», afirmó.

Aseguró que a la fecha han unido esfuerzos con el vicepresidente de la república, Félix Ulloa; ministro de salud, Francisco Alabi; ministra de turismo, Morena Valdez; la viceministra de relaciones exteriores, Adriana Mira; el procurador general de la república, René Escobar; y organizaciones como el Club Rotario.
«Hemos encontrado el eco, por eso tenemos esa sinergia que ha sido importante y se ve con los funcionarios; cuando yo hablo con ellos, todos se suman», dijo.

«El Club Shriners ha sido como nuestro Santa Claus en Navidad»

La jefe del departamento de Cirugía Plástica y Quemados del Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom (HNNBB), Patricia de Calderón, aseguró que el Club Shriners ha sido un apoyo importante para adquirir insumos médicos que permiten a la niñez tener curaciones más efectivas, rápidas y menos dolorosas.

«Ellos son nuestra mano derecha. Yo digo que son como el Santa Claus de Navidad, que necesito pedirles muchas veces insumos que no están dentro del cuadro básico y que nos ayudan a que los niños tengan un comportamiento de curación más efectiva, menos dolorosa y que pueda manejarse ambulatoriamente», comentó.

Aseguró que los medicamentos donados por el Club Shriners logran disminuir la estancia intrahospitalaria de los niños quemados que ingresan al HNNBB, pues con ellos ya no se requieren curaciones diarias como antes, sino que permiten brindar manejos ambulatorios y los niños solo regresan a curaciones al hospital cada semana hasta que son dados de alta.