En medio de cuestionamientos por la aprobación del bono de $400, el Consejo Superior Universitario (CSU) de la Universidad de El Salvador (UES) aplicó el pasado 20 de enero un incremento del 5.07 % en las tablas salariales, cuyo impacto anual asciende a $9,714,308.00.
La decisión, contenida en el Acuerdo n.º 008-2025-2027 (VIII-4.2), fue avalada con 25 votos a favor y será financiada mediante transferencias internas entre distintas unidades presupuestarias con cargo al Fondo General y sujeta a los desembolsos efectivos del Ministerio de Hacienda.
La medida se ha repetido con los años, desde que en 2019 el entonces rector, Róger Arias, logró negociar con el Gobierno la asignación de fondos para sostener el ajuste salarial de los empleados de la UES.
En esa oportunidad, fueron $3.2 millones, casi un tercio de lo que ahora se destina para el mismo fin.
«Desde entonces, lo que se hace en cada año fiscal son las transferencias a las facultades para la aplicación del 5.07 %», explicó el rector Juan Rosa Quintanilla.
El personal universitario recibe una serie de beneficios adicionales a lo largo del año, pues en marzo reciben un bono equivalente al 30 % del salario; en junio, un bono universal de $650; un segundo bono del 30 % del salario en septiembre; y en diciembre el aguinaldo universal de $1,500.
«Se argumenta que el dinero que asigna el Gobierno no alcanza, pero al mismo tiempo se aprueban aumentos permanentes y se mantienen múltiples bonos. El problema no es solo cuánto se recibe, sino cómo se prioriza», afirmó una fuente académica crítica de la medida.
Asimismo, dijo que la decisión también se produce en un contexto donde distintas facultades han reportado falta de insumos en laboratorios, equipos científicos obsoletos y recursos limitados para investigación. Docentes e investigadores señalan que muchos proyectos dependen de fondos externos o cooperación internacional debido a la insuficiencia de recursos propios.
La UES, como principal centro público de educación superior del país, tiene entre sus funciones sustantivas la docencia, la investigación científica y la proyección social. No obstante, críticos sostienen que una proporción significativa del presupuesto continúa concentrándose en remuneraciones y beneficios laborales.
El debate ocurre además en un escenario fiscal restrictivo. Durante la administración del presidente Nayib Bukele no se han decretado incrementos salariales generales para empleados públicos a escala nacional, lo que ha llevado a algunos sectores a cuestionar la viabilidad de ajustes sostenidos dentro de instituciones que dependen en gran medida del presupuesto general de la nación, esto a pesar de que las autoridades de la UES reclaman que el presupuesto que reciben es muy poco.
Si bien el aumento en la universidad es una decisión autónoma dentro de su estructura de gobierno, su financiamiento depende de asignaciones provenientes del erario.






