A dos horas de la capital salvadoreña, en el distrito de Metapán, de Santa Ana Norte, se encuentra el lago de Güija. Sus aguas las comparten El Salvador y Guatemala y es una alternativa para el turismo nacional y extranjero que disfruta de las playas.
Una de esas playas es El Desagüe, ubicado en el caserío del mismo nombre en el cantón Belén Güijat, a pocos minutos de la carretera internacional hacia la frontera Anguiatú, donde los visitantes pueden disfrutar de las aguas tranquilas.
Además de las playas, la zona ofrece otros atractivos como el Cerro de las Figuras o Igualtepeque, que contiene aproximadamente 200 piedras con distintos grabados arqueológicos que datan del período posclásico temprano, es decir, entre 900 y 1200 d. C., convirtiéndose en el sitio con la mayor cantidad de petrograbados en Centroamérica.
Entre las actividades que el lugar ofrece a los visitantes están nadar en sus apacibles aguas, pasear en lancha y pescar.

De hecho, una de las actividades preferidas de los visitantes es pescar, aunque también pueden comprar tilapia, guapote y mojarra, entre otros, y cocinarlos a la orilla del lago.
Ese es el caso del santaneco Giovanny Henríquez Aguilera que aprovechó su período de vacaciones para visitar este punto del lago junto con amigos.
«Como turistas locales nos llevamos una bonita experiencia al reconocer que hay lugares bellísimos en nuestro país, como El Desagüe del lago de Güija. Hemos quedado con ganas de regresar y de invitar a los salvadoreños a que visiten estos destinos, que son accesibles para todos», dijo Henríquez.
Las playas del lago de Güija también ofrecen atractivos paisajes y atardeceres que son disfrutados por los turistas.






