Cumpliendo la misión de sacar hasta el último pandillero de las calles, el Ejército ha logrado ubicar a cientos de personas vinculados a estas estructuras criminales y los ha remitido a la Policía, para iniciarles un proceso judicial, ha informado la Fuerza Armada en sus redes sociales.

En lo que va de 2026 y durante intensos patrullajes y actividades de registro de personas sospechosas, el personal militar ubicó a 25 presuntos pandilleros, que han pretendido escapar de la justicia. Entre los detenidos, hay sujetos con amplio historial delictivo, personas que han intentado borrar su pasado escondiendo sus tatuajes, jóvenes y menores de edad que han sido delatados por almacenar en sus celulares, contenido alusivo a pandillas.

«Continuamos trabajando para evitar que estructuras criminales vuelvan a sembrar temor en las comunidades y afectar la tranquilidad de la población», informó la Fuerza Armada al reportar que ubicó en el cantón Paso de Canoas, de Santa Isabel Ishuatán, Sonsonate Este, a Julio Antonio Hernández Portillo, alias Barrita o Cartucho, homeboy de la MS-13, clica Miralvalle Locos Salvatruchos. Esta persona tiene un amplio historial de delitos como extorsión y amenazas, informó el Ejército.

Mientras resguarda la seguridad del territorio, el Ejército, en coordinación con la Policía, también combate delitos como el contrabando y el tráfico de drogas.
«Ningún tipo de delito tiene cabida en El Salvador», afirma el ministro de Defensa, Francis Merino Monroy.

En sus recorridos por zonas boscosas o de difícil acceso, los militares ha logrado también desmantelar campamentos clandestinos de remanentes de pandilleros.

El pasado 8 de enero, un equipo de soldados se enfrentó a un grupo de pandilleros que se escondía en un campamento en un área boscosa de Jiquilisco en Usulután. Una mujer fue detenida.

En sus recorridos, sobre todo en áreas rurales y zonas fronterizas, han logrado ubicar a peligrosos pandilleros, que pretenden camuflarse entre la sociedad. El 4 de febrero ubicaron a el cantón El Sunza, Acajutla, Sonsonate Oeste, a Nelson Antonio López, alias el Seco o Buitre, homeboy de la MS-13, quien tuvo funciones de gatillero.

Entre las secuelas de la violencia pandilleril, hay menores de edad, que evidencian vínculos o simpatías con esos grupos y han sido ubicados. El 15 de febrero militares ubicaron a dos menores, en cuyos teléfonos tenían imágenes y videos que los vinculan a la MS-13.

«Las pandillas no tienen cabida. Quienes persistan en vincularse a estas estructuras deberán enfrentar la ley y asumir las consecuencias, no importa la edad que tengan», informó el ministro Merino Monroy.

Las autoridades también ha intervenido en áreas urbanas. El pasado 29 de abril ubicó a cinco pandilleros de la 18, en la colonia Bosques del Río de Soyapango, en San Salvador Este, quienes fueron remitidos a la PNC. «Las pandillas y sus vínculos están siendo eliminados desde la raíz», informó la Fuerza Armada.

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