El Órgano Legislativo ha atravesado por diferentes cambios en los cuatro últimos años, correspondientes a dos períodos legislativos, que evidencian un proceso de transformación que comenzó con la elección de diputados en 2021, según el análisis de Juan Gilberto Contreras, experto en temas electorales; y el exdiputado y analista Mauricio Rodríguez.
Para comprender el inicio de esta transformación, el abogado Contreras señaló que es necesario «situarnos en 2021, a dos años del primer mandato del presidente [Nayib] Bukele, cuando en una elección democrática la gente decide darle una mayoría nunca antes vista en la historia del país a Nuevas Ideas, el partido del presidente».
Agregó que «este fue el golpe que quebró el bipartidismo», el primer gran cambio registrado en el sistema y esquema político del país, un proceso que empezó el mandatario cuando en las elecciones de 2019, por voluntad popular, le ganó al FMLN y a ARENA.
Los contundentes resultados de las elecciones del 28 de febrero de 2021 generaron el primer cambio en el congreso al dar como resultado 56 curules para el partido Nuevas Ideas, es decir, el 66.7 % del pleno de 84, una variación significativa en la correlación de poderes, que muchos consideraban imposible de lograr.
Contreras valoró que este fue un cambio abrupto, pero «es un cambio democrático. Es un clamor popular que se expresó en las urnas. ¿A qué atiende esa
variación? Al desgaste del sistema de la posguerra y la finalización del bipartidismo».
La población, afirmó, resintió que ninguna de las dos fuerzas políticas que estuvieron 30 años en el poder abordaron adecuadamente problemas urgentes, como la seguridad pública.
«La gente vio necesario que el presidente [Bukele] tuviera mayoría calificada en la Asamblea Legislativa para tomar las grandes decisiones y echar a andar su
proyecto político», dijo Contreras.
Para el exdiputado y analista político Mauricio Rodríguez, el resultado electoral de 2021 derivó en otro cambio evidente que está relacionado con la «forma
de administrar el poder político dentro de la Asamblea Legislativa».
Explicó que ahora hay mayor eficiencia en el trabajo legislativo, porque anteriormente había «mucha discusión y pocos resultados» debido a que buena parte de las iniciativas se enviaban al archivo, otras se rechazaban y en otras se emitían dictámenes parciales.
«Ahora de lo que se trata es de maximizar el recurso de la Asamblea Legislativa, puesto que la correlación es favorable para los intereses del país, y el liderazgo del presidente Bukele es determinante para administrar el poder político del Órgano Legislativo», aseveró.
Respecto a esa correlación, Contreras recordó que antes había una gobernabilidad comprada porque, además de los maletines negros, se daba el reparto de las instituciones entre los partidos tradicionales, con magistrados de la Corte Suprema de Justicia, el fiscal general, la Corte de Cuentas y la procuraduría.
«Ahora una gobernabilidad real otorgada en las urnas le permite al presidente tomar decisiones, y esa gobernabilidad la garantiza la Asamblea Legislativa», dijo Contreras.
En ese contexto, con una correlación legislativa para brindar gobernabilidad al Ejecutivo, se planteó una iniciativa de reestructuración; y por decreto del congreso se redujo el número de diputados, y pasaron de 84 a 60.
Este cambio se materializó el 4 febrero de 2024 cuando la ciudadanía acudió a las urnas y eligió al siguiente grupo de legisladores para el período 2024- 2027.
Los resultados de esas elecciones reafirmaron la voluntad de la población que eligió a 54 diputados del partido Nuevas Ideas; es decir, el 90 % del poder político dentro del pleno.
«En este momento, Nuevas Ideas tiene el 90 % de la Asamblea Legislativa, que coincide con el 90 % de aprobación que la población le da al presidente de la república. Este cambio solo lo vimos en los años ochenta con la aplanadora verde; por supuesto, con sus diferencias», señaló Rodríguez.
Respecto a la reducción de diputados, ambos analistas coincidieron en que fue un cambio positivo, porque, en primer lugar, se reducen los gastos del Estado, los diputados representan a más población, la Asamblea se vuelve más operativa, y aún queda margen de reducción de curules.
De acuerdo con Contreras, no solo se trata de una reestructuración en la Asamblea Legislativa, sino de la transformación de todo el sistema político como tal. «No hay que olvidar que el proyecto político de Nuevas Ideas es el proyecto político de Bukele que no depende de solo él, sino que son necesarios otros actores; y ahí es donde juegan un papel importante los diputados», dijo.






