La ciudad de San Miguel, a 138 kilómetros de San Salvador, actualmente es considerada por habitantes, inversionistas y extranjeros un destino adecuado para vivir y ejecutar proyectos. 

Fue fundada en 1530, por lo que está próxima a cumplir 500 años. Con el paso del tiempo San Miguel ha crecido y, en los últimos años, el ritmo ha sido acelerado debido a la inversión pública y privada, la migración interna, las remesas y las oportunidades laborales. 

Además, el plan nacional de seguridad, impulsado por el Gobierno del presidente Nayib Bukele, ha conseguido una baja tasa de homicidios, denuncias por delitos, así como la disminución de pandillas. Debido a dichos resultados, el Departamento de Estado de Estados Unidos cambió el nivel de advertencia a 1, que significa «ejercer precauciones normales» para todo el territorio salvadoreño, incluyendo San Miguel, para los estadounidenses que quieran visitar el país. 

La baja incidencia delictiva se puede observar en los resultados obtenidos durante la implementación del plan de seguridad en el carnaval de San Miguel del año pasado, que atrajo a más de 2 millones de visitantes entre nacionales e internacionales, de acuerdo con datos del Ministerio de Turismo (Mitur). 

«El despliegue de elementos de seguridad implementado en el carnaval fue de aproximadamente 5,300 elementos entre Fuerza Armada y Policía Nacional Civil. De acuerdo con los datos proporcionados por el centro de operaciones, se reportaron únicamente dos hurtos: uno de un teléfono y otro de una esclava [joya], y se detuvo a dos personas por resistencia, y eso fue todo en el carnaval», informó el gobernador de San Mi guel, Sinaí Hernández. 

De acuerdo con el funcionario, la estrategia de seguridad impulsada por el Gobierno de El Salvador ha fortalecido la capacidad operativa de las fuerzas del orden en San Miguel. 

«En este último año han traído aproximadamente seis carros patrullas que vienen a reforzar el tema de movilidad de la Policía Nacional Civil. También este año [2025] han venido entre 150 y 225 elementos policiales; de estos ya se incluyeron algunos en diferentes áreas y lo restante se han establecido en reforzar los cuadrantes que existen, y eso nos ayuda a tener mayor cobertura ante cualquier situación de delito», detalló Hernández. 

Asimismo, el ambiente de seguridad que se percibe se ve reflejado en la confianza de la población y, por ende, permite el desarrollo de la economía local, además, se convierte en un atractivo para los salvadoreños radicados en el extranjero, así como de otros países, quienes ven en San Miguel la posibilidad para establecerse. 

REGRESÓ AL PAÍS 

Alfredo Bernal se fue a los 25 años a Estados Unidos. Ahora tiene 72 años, está jubilado y decidió regresar a su lugar natal. Como parte de sus proyectos, adquirió una vivienda en la colonia Ciudad Pacífica, uno de los asentamientos poblacionales más grandes de la ciudad, que en el pasado presentaba un alto porcentaje de incidencia delictiva. 

«Siempre tuve la idea de regresar cuando ya se pudiera o mejor dicho [cuando] se arreglara el país. Hoy que veo que El Salvador está bastante sano, he decidido venirme a vivir acá porque allá el dinero es escaso, pero acá se extiende un poquito más, ya que esa es la idea de venirse a su tierra», dijo Bernal. El salvadoreño compró su vivienda y luego la remodeló para darle su toque personal, esto implica adquirir materiales de construcción y generación de empleo en la zona. 

«Estoy haciendo una renovación de todo: paredes, techo, cielo falso, sistema eléctrico, el baño, el cuarto, el piso, estamos tratando de ponerla bonita», explicó.

Agregó que el ambiente de tranquilidad que ofrece el país le permite salir con confianza a lugares que antes eran marcados por la delincuencia. 

«Uno no siente que lo van a atacar, se camina con más confianza que anteriormente, en ese aspecto el país está para arriba. Tengo muchos amigos que están bastante bien económicamente, viven bastante bien, pero piensan en venirse a vivir acá por la tranquilidad», explicó. 

Los diferentes proyectos impulsados por las empresas nacionales e internacionales han permitido un aumento en las inversiones de la diáspora. Así lo afirmó Angélica Figueroa, agente de bienes raíces en San Miguel, quien aseguró que, en la actualidad, los salvadoreños en el exterior están interesados en adquirir viviendas en las diferentes zonas de la Perla de Oriente. Además, destacó que buena parte de estas se adquieren con apoyo de las remesas familiares. 

Las estadísticas del Banco Central de Reserva (BCR) indican que la ciudad de San Miguel ha sido una de las mayores receptoras de remesas a escala nacional en los últimos años. 

Por otra parte, las inversiones en construcción reflejadas en macro en grandes centros comerciales, proyectos habitacionales, oferta turística, así como el sector salud, proyectos de infraestructura vial y urbana, han posicionado a San Miguel como una de las ciudades que más aportan a la economía salvadoreña. 

Además, entre los grandes proyectos ejecutados por el Gobierno central y la cooperación internacional destacan la construcción del periférico Gerardo Barrios y el Parque de la Familia Chaparrastique, en el distrito de San Miguel, así como los puentes en los distritos de San Antonio del Mosco y Carolina, en San Miguel Norte. 

En ese sentido, la construcción del periférico ha permitido que se establezcan varios negocios reconocidos en la entrada de San Miguel, incluso está en marcha la construcción de un hotel.

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