Durante las 34 prórrogas del régimen de excepción aprobadas por la Asamblea Legislativa, que empezó en marzo del 2022, los salvadoreños han vivido 700 días sin homicidios, según reportes de la Policía Nacional Civil (PNC).
La Policía confirmó que el pasado sábado 18 no hubo asesinatos con lo cual enero suma 16 jornadas sin homicidios.
Con esta estrategia, los salvadoreños disfrutan de una libertad para vivir en sus comunidades, seguras, en paz y sin acoso y amanazas de pandillas. Además para la gente es posible visitar destinos turísticos a donde antes se limitaban hacerlo ante la presencia y acoso que ejercían las pandillas delimitando territorios y para evitar ser asesinados.

Con la implementación del régimen de excepción, también se ha logrado que más 84,000 pandilleros, entre jefes y colaboradores, entre esos, los que ordenaron o cometieron asesinatos fueran capturados, detalla el último reporte brindado por el Gabinete de Seguridad Ampliado. La última prórroga fue aprobada el 5 de enero de 2025.
La política de seguridad implementada en el Gobierno del presidente Nayib Bukele, comenzó desde junio de 2019 con el lanzamiento del Plan Control Territorial, que hasta la fecha junto a la estrategia complementaria del régimen de excepción, se ha permitido lograr 813 días sin homicidios a escala nacional.
La cifra se actualizó el sábado pasado, cuando la PNC informó que hubo cero homicidios en el territorio.
Tras cerrar 2024 con tasa de 1.9 homicidios por cada 100,000 habitantes, el país se encamina a establecer un récord de fechas sin muertes violentas como resultado de la política de seguridad.

En este primer mes del 2025, se contabilizan solo tres muertes violentas, una cifra baja, en comparación a las cifras que reportaban gobiernos anteriores, donde era imposible sostener una disminución, debido a que no hubo una estrategia eficiente de seguridad.
Para garantizar lo alcanzado respecto a la disminución de homicidios, el Gobierno mantiene constantemente presencia policial en las paradas y unidades del transporte público. Así como en parques, plazas, playas, mercados, cafetales y zonas comerciales a escala nacional.
Además hacen uso de herramientas tecnológicas como sistemas de videovigilancia en lugares estratégicos de alto flujo de personas, y se apoyan de otras instituciones de estado como la Fuerza Armada y diversas alcaldías.






