El Salvador se posicionó entre los países con la tasa de homicidios más baja de Latinoamérica en 2025, de acuerdo con datos oficiales y registros comparativos regionales, como resultado del descenso sostenido de la violencia de años anteriores.
De acuerdo con el Gabinete de Seguridad Ampliado, 2025 finalizó con una tasa de 1.3 homicidios por cada 100,000 habitantes, pues hubo 82 muertes violentas y 0 % de impunidades en este delito. Estos datos marcan un cambio significativo en los indicadores de seguridad ciudadana del país.

Las autoridades atribuyen la baja sostenida a la continuidad del Plan Control Territorial y el régimen de excepción, me didas implementadas por el Gobierno del presidente Nayib Bukele, que han permitido la reducción de los índices de criminalidad desde 2019.
Una situación diferente sucedió con el resto de América Latina, pues varios países terminaron con tasas de violencia homicida más altas que El Salvador.
Argentina finalizó el año pasado con una tasa de 3.7 homicidios por cada 100,000 habitantes, según el Ministerio de Seguridad Nacional.
De acuerdo con el informe, 15 de las 24 provincias del país mejoraron la tasa de homicidios en el último año. La ministra Alejandra Monteoliva explicó que los homicidios dolosos cayeron 5.6 % en 2025, mientras que la baja acumulada en los dos últimos años fue del 17 %.

En el caso de Venezuela, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, aseguró recientemente que el país registró una tasa de 3 homicidios por cada 100,000 habitan tes durante 2025, un indicador inferior a los 4.1 de 2024.
En Chile, el ministro de Seguridad, Luis Cordero, informó el descenso de la tasa de homicidios desde el registro más alto en 2022; con una disminución de 6.7 a 5.4 por cada 100,000 habitantes en 2025, de acuerdo con datos preliminares. Durante el primer semestre, las autoridades contabilizan ron 511 víctimas de homicidio consumado, cifra equivalente a una tasa de 2.5 por cada 100,000 habitantes.
Mientras que, en Uruguay, los homicidios se redujeron un 3.4 % en 2025 en comparación con el mismo período del año 2024, cuando hubo 382 asesinatos; el año pasado se registraron 369. Las autoridades informaron que la tasa de homicidios fue de 10.3 por cada 100,000 habitantes.

ECUADOR CON 9,216 HOMICIDIOS Y ALTOS ÍNDICES DE INSEGURIDAD
Ecuador, uno de los países que experimenta graves problemas con la criminalidad, el año pasado cerró con 9,216 homicidios, que se traducen en una tasa de 50.91 por cada 100.000 habitantes, la más alta de la historia, que supera el pico de 2023 (47.25) y el registro de 2024 (38.80), cuando hubo 7,063 homicidios, según un informe del medio «Primicias», basado en cifras oficiales.
Sobre la situación de Colombia, según el diario «La Opinión», el país cerró el año anterior con la tasa de homicidios más baja de los últimos siete años, con 26 homicidios por cada 100,000 habitantes. El dato marca un hito en materia de seguridad. Hasta noviembre, las autoridades registraban 12,484 homicidios.
«En el último trimestre logramos cambiar la tendencia de mayor número de víctimas del año, y nos deja el trimestre con menor número de homicidios de mi Gobierno, quizás la más baja del siglo», dijo el presidente colombiano, Gustavo Petro.
Mientras, Honduras registró 2,330 homicidios en 2025, fren te a 2,598 en 2024, una disminución de 268 muertes.
Un informe del Departamento de Estadística Policial (Sepol) detalla que el promedio diario pasó de 7.12 homicidios en 2024 a 6.38 en 2025, y la tasa bajó de 26.26 a 23.21, una diferencia de –3.05.
En México, la jefa del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Marcela Figueroa, aseguró que el año pasado finalizó con 17.5 homicidios por cada 100,000 personas, la tasa per cápita más baja desde 2015.
En total, hubo 23,374 homicidios, de los cuales 11,805 —el 50.5 %— ocurrieron en siete de las 32 entidades del país, explicó la funcionaria.
En el caso de Guatemala, el Ministerio de Gobernación reportó 3,022 homicidios el año pasado, que finalizó con una tasa estimada en 17.3 homicidios por cada 100,000 habitantes.
Las autoridades guatemaltecas establecieron que la mayoría de los crímenes se debieron a pugnas entre pandilleros del Barrio 18 y la Mara Salvatrucha, quienes se disputan el control del territorio. Muchos asesinatos también se ordenan desde las cárceles.
Recientemente, Guatemala vivió una ola de violencia armada con el asesinato de 10 policías. Los ataques fueron parte de la reacción para recuperar uno de los tres penales (Renovación 1) en poder de la pandilla 18 y someter a el principal cabecilla, alias Lobo.
Los ataques armados contra agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) ocurrieron mientras fuerzas élite del orden público y del Ejército recuperaban el control del penal Renovación I, en Escuintla, tomado por los pandilleros que retuvieron a nueve custodios.
En Costa Rica, que fue por mucho tiempo uno de los países más seguros en la región, la tasa se mantuvo en 16.7 homicidios por cada 100,000 habitantes. Los datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) revelaron 873 homicidios en 2025, la tercera cifra más alta de su historia.
El OIJ indicó que el 69 % de los homicidios reportados el año pasado se atribuyó a ajustes de cuentas por narcotráfico.
Asimismo, Panamá finalizó con 593 homicidios a escala nacional, 10 más de los registrados en 2024, cuando se produjo un total de 583; lo que refleja un aumento de 1.72 %. La tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes asciende a 12.9.
Las autoridades panameñas sostienen que más del 70 % de los casos de homicidio se relacionan con el crimen organizado, las pandillas y el tráfico de drogas.
Sobre Perú, durante 2025 circuló la incesante ola de violencia denunciada por la población; esto se reflejó con un cierre de año en que hubo 10.7 homicidios por cada 100,000 habitantes.
Dicha cifra es superior a la de años anteriores, como la de 2024, cuando la tasa fue de 10.1; en 2023, 9.3; y en 2022 fue 8.6.
Otro delito que aumentó fue la extorsión. Las autoridades explicaron que 2025 cerró con 26,585 denuncias frente a las 22,361 de 2024.
En el caso de Paraguay, Bolivia y Nicaragua aún no hay cifras oficiales sobre resultados de seguridad en 2025. En el resto de los países las tasas de homicidios presentan contrastes importantes en América Latina y confirman que la seguridad sigue siendo uno de los principales retos de la región.






