Hoy se conmemora el Día Meteorológico Mundial, una fecha que destaca la importancia de la meteorología tanto en la vida cotidiana como en los pronósticos del clima y la predicción de fenómenos extremos. Además de su incidencia científica en la prevención de desastres naturales, el monitoreo del cambio climático y la protección de vidas y bienes. En El Salvador, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), a través del equipo de especialistas del Observatorio de Amenazas y Recursos Naturales, es la principal fuente de información para la observación de modelos metereológicos. En este marco, la directora del observatorio, Jacqueline Rivera, conversó con «Diario El Salvador» sobre la importante labor que desarrollan y los avances alcanzados para mejorar la predicción de los fenómenos naturales.

¿Qué representa la celebración del Día Meteorológico Mundial? 

La celebración se hace en conmemoración de la creación de la Organización Meteorológica Mundial, que es parte de Naciones Unidas y se encarga de articular iniciativas a escala global relacionadas con temas meteorológicos e hidrológicos. Esa creación y el convenio que lo creó entró en vigor el 23 de marzo de 1950 y anualmente se celebra.

¿Cuál es el mensaje de este año y qué busca transmitir a la población?

Este 2026, el Día Meteorológico Mundial está designado al mensaje: «Observar hoy para proteger el mañana». Cuando se refieren en el ámbito meteorológico a las observaciones es todo lo que nosotros podemos ver del contexto meteorológico y en el caso también de la organización de esto es la parte hidrológica. 

¿Qué es lo que se hace de los servicios meteorológicos? 

Es observar variables como temperaturas, velocidades de viento, presión y cantidad de lluvia. En el caso hidrológico es mediciones de caudales, niveles de ríos y mediciones también en cuanto a disponibilidad de agua subterránea.

Todo esto es importante porque desde el punto de vista de los conceptos hidrológicos y meteorológicos funcionan en lo que en algún momento algunos hemos conocido como el ciclo del agua y es una conexión directa entre el agua superficial, lo que nosotros vemos en ríos, lagos o algunos reservorios subterráneos, pero también como estos se conectan con evapotranspiración, temperatura, formación de nubes, una vez se forma una nube pueden generarse tormentas y todo este ciclo.

Es por ello que todo el tema de observación es algo que se va a conmemorar este 2026, que es la base para lo que nosotros ahora pronosticamos. Necesitamos saber cuáles son las temperaturas, cómo va a estar el viento, modelos que nos indican cuánto va a llover, qué tipo de lluvia vamos a tener, si son muy intensas, si no son tan intensas, y todo esto viene de la observación, por eso que se le da un énfasis muy importante a la observación meteorológica.

¿Qué acciones se desarrollan en el país en este marco?

En el caso del Ministerio de Medio Ambiente, a través del Observatorio de Amenazas y Recursos Naturales, realmente son acciones continuas. Año con año se realizan actividades operativas que buscan fortalecer lo que se denomina Sistema de Alerta Temprana.

Tienen como objetivo la observación y el análisis de los fenómenos naturales, la investigación, pero también tienen otros dos componentes importantes: la comunicación de la información y cómo apoyamos los planes para la gestión de riesgos de desastres. Nosotros como observatorio y como Servicio Meteorológico Nacional somos parte del Sistema Nacional de Protección Civil.

Y en el día a día la observación que se hace acá de los fenómenos es cómo va a estar el clima, cómo va a estar el tiempo, porque son dos conceptos diferentes que permiten tener insumos para la preparación a escala nacional. Es decir, si va a estar muy seco, ver cuáles podrían ser las zonas más afectadas por una sequía.

La red de estaciones está midiendo constantemente datos meteorológicos e hidrológicos y nos está enviando hacia el observatorio esa información diariamente, y es así como nosotros también podemos conocer las variables.

Al analizar esta información se genera una gran cantidad de material que ustedes podrán ver en boletines, informes especiales, publicaciones tanto en la página web como en redes sociales. Lo que buscamos es que la información que nosotros recolectamos del estado de la atmósfera, de los recursos hidrológicos pueda llegar también a la población para que tomen decisiones. Nosotros también hacemos, en el caso del observatorio, los pronósticos basados en impacto.

Cada día se analizan condiciones diferentes, se habla mucho del tema de sistemas de alerta temprana, realmente para nosotros esto es una articulación de cómo nosotros hacemos el trabajo en estos cuatro componentes y cómo aportamos a escala nacional y también tenemos sistemas de alerta temprana comunitarios, por deslizamientos, inundaciones.

¿Qué avances ha tenido la meteorología en las últimas décadas en el país?

Uno de los grandes avances ha sido efectivamente la implementación del pronóstico basado en impactos. El pronóstico se comenzó a trabajar en 2016. Anteriormente, si bien como lo seguimos haciendo hasta este momento, se generan pronósticos del tiempo, pronósticos oceanográficos, hacemos perspectivas climatológicas. Estas son trimestrales y le dicen a la población cómo va a estar el comportamiento de las lluvias y las temperaturas en los próximos tres meses.

Adicionalmente, los pronósticos basados en impacto mejoraron la capacidad de comprender la información. Eso ha sido uno de los grandes avances, y El Salvador es uno de los ejemplos a escala global dentro de la Organización Meteorológica Mundial como uno de los primeros países en implementar el enfoque. Eso ha sido realmente un gran logro desde el observatorio y desde el ministerio.

Otro es la adquisición de nuevas tecnologías para hacer pronóstico del tiempo. Si bien antes utilizábamos modelos que ustedes escucharán un concepto como modelos globales. Aquí internamente dentro del observatorio se ha buscado hacer modelos que sean más acertados en el país, es decir, hacer modelos de pronóstico del tiempo que estén ajustados a las condiciones del territorio.

¿Cómo impactan los servicios meteorológicos en la vida cotidiana de las personas?

Esto es bien importante porque incluso cuando uno comienza a analizar y a comprender el trabajo que hace un pronosticador, más allá de todo el conocimiento técnico científico, es el servicio que genera la información para tomar decisiones; es decir, probablemente muchas personas del territorio lo que hacen antes de salir de sus casas es ver cómo va a estar el tiempo.

Si usted trabaja al aire libre, por ejemplo, tiene jornadas diarias de ocho horas en las que sabe que va a estar expuesta ya sea al calor o a las lluvias y se tendrá que preparar. En el tema de agricultura, conocer si va a ser un año muy lluvioso o un año muy seco le permite también a usted prepararse para ver qué tipo de cultivo, tipo de semilla o si deberá preparar reservorios para hacer riego de los cultivos.

¿Qué pueden hacer las personas para contribuir frente a los desafíos climáticos?

Uno de los puntos importantes es informarnos de fuentes oficiales reconocidas. En el caso de El Salvador, sabemos que el Ministerio de Medio Ambiente es quien genera la información para tomar decisiones. Otro tema es tomar en cuenta que cada una de las acciones que nosotros hacemos en nuestro entorno en algún momento van a impactar, por lo tanto, respetemos los ecosistemas, respetemos el medioambiente en general y los recursos hídricos.

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