Además de registrar 247 días sin homicidios, entre el 1 de enero al 31 de diciembre, El Salvador sumó menos de 200 homicidios. Las proyecciones de Seguridad detallaban que el 2023 finalizaría con una tasa de entre 1.9 a 2.4 homicidios por cada 100,000 habitantes, la tasa más baja en décadas.
Datos anteriores han permitido que El Salvador pasara del país más violento al más seguro, caso contrario a lo que le sucedió a Costa Rica, que luego de haber sido uno de los países con menos inseguridad y que encabezó la lista de las naciones «más felices» de Latinoamérica, según el Informe Mundial de la Felicidad de la Red de Soluciones de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, terminó el 2023 con 907 homicidios, lo que afirma un alza de violencia provocada por narcotraficantes y criminalidad organizada, sobre todo.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica promedió que en dicho país se cometió un asesinado cada 10 horas, el dato representa un incremento del 37% si se compara con los 661 homicidios reportados por las autoridades en 2022. La provincia con más homicidios fue la de San José con 220, seguido de la de Limón con 214 asesinatos.
Para Costa Rica el 2023 se convirtió en el peor año en cuanto a cifras de homicidios, ya que año tras año ha venido con fatídicos resultados sobre la frágil seguridad. La mayoría de los crímenes se han derivado a la lucha ente organizaciones de crimen organizado y las peleas por el mercado del narcotráfico.
Dicho país tuvo nefastos resultados de seguridad, sin embargo, para Guatemala y Honduras las cifras para el cierre del 2023 fueron más alarmantes sumando más de 5,000 homicidios entre ambos.
Hasta noviembre pasado, autoridades de Guatemala mantenían un consolidado de 2,728 muertes a causa de la violencia a nivel nacional. Según dicha tendencia, el 2023 finalizaría con 2,976 homicidios, lo que refleja un promedio mensual de 248 homicidios.
Durante el 2023, la prensa local de Guatemala informó que la inseguridad provocada por las pandillas, que cometen extorsiones y robos, estaba provocando incluso el cierre de varios negocios y sucursales de cadenas de restaurantes en diversas zonas del país.
Las pandillas MS y el Barrio 18 son los grupos terroristas que proliferan y se lucran de las extorsiones y del narcotráfico en Guatemala, y lo hacen de igual manera en Honduras, donde a diferencia de Guatemala, ya se implementó un estado de excepción como lo hizo El Salvador para atacar e intentar frenar a estos grupos delictivos.
Hasta el 26 diciembre, el Sub Inspector de Policía de Honduras, Rigoberto Rodríguez, detalló que en su país se registraban 2,987 homicidios, siendo 633 homicidios menos que el consolidado del 2022.
Resultados irrefutables
La baja significativa de violencia en El Salvador ha creado un interés en otros países para replicar las estrategias de seguridad implementadas para frenar el accionar delictivo, la cuales son el Plan Control Territorial y el régimen de excepción. Entre los interesados están autoridades municipales de Perú, Ecuador, Chile, Honduras y Perú, quienes han reconocido la efectividad de las medidas.
El Salvador ha pasado de ser el país más inseguro al más seguro de Centroamérica: solo en 2023 registró 247 días sin homicidios, y en toda la gestión del presidente, Nayib Bukele, se consolidan 517 jornadas libres de violencia homicida.
En tanto, Panamá cerró año con 544 asesinatos y Belice no cuenta con un actualizado de datos, sin embargo, autoridades señalaron que esperaban cerrar el año con una tasa de 21.4 asesinatos por cada 100,000 habitantes. Nicaragua tampoco cuenta con un consolidado de homicidios.






