Miguel Ángel Ramos Ayala fue condenado a 50 años de prisión por el delito de feminicidio agravado en perjuicio de su expareja. La pena fue impuesta por el Juzgado Especializado de Sentencia para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres de San Salvador.
Los hechos ocurrieron en Nueva Concepción, Chalatenango en diciembre de 2021. El ministerio público explicó que la víctima asistió a una celebración.
«Alrededor de la medianoche, testigos relataron que recibió una llamada de Ramos Ayala, quien la citó en una cancha de fútbol a oscuras y desolada. Horas después, su cuerpo fue localizado con una herida mortal producida por arma de fuego», estableció la investigación.
Las autoridades también revelaron que «el imputado mantuvo una relación de noviazgo con la víctima, caracterizada por episodios de violencia física y psicológica ejercida por él, en un intento de controlarla y celarla».
Durante el juicio, la Fiscalía presentó pruebas periciales, entre ellas la geolocalización y registro de antenas telefónicas, que ubicaron al procesado en el lugar y momento del feminicidio.
El juzgado estableció que existió un ciclo de violencia previo y que el imputado se aprovechó de la relación de confianza para convocar a la víctima a un sitio aislado.






