Joaquín Ernesto García Galdámez fue condenado a 35 años de prisión por el delito de feminicidio en perjuicio de su expareja, así resolvió el Juzgado Especializado de Sentencia para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres de San Salvador.

El crimen fue cometido el 29 de junio de 2024, en el distrito de San Juan Opico, La Libertad Centro.

Según la investigación de la Fiscalía General de la República, el imputado y la víctima mantenían una relación sentimental en la que él ejercía control sobre ella.
«A raíz de constantes episodios de celos, la maltrataba psicológica y emocionalmente, llegando incluso a agredirla físicamente en reiteradas ocasiones», se estableció en la acusación.

El 29 de junio de 2024, la víctima fue vista saliendo de su lugar de residencia. Al día siguiente, el Sistema 911 recibió el aviso sobre una situación de violencia.
«La víctima llegó hasta la casa de habitación del imputado y en horas de la noche, el imputado se tornó violento y golpeó a la mujer en diferentes partes del cuerpo hasta quitarle la vida», detalló el ministerio público.

Los agentes encontraron a la víctima, gravemente golpeada y sin vida, en una vivienda en el caserío Nuevo Consumidero. Tras ser señalado por residentes de la zona como responsable, García Galdámez fue detenido en el lugar.

En el desarrollo de la investigación, las pericias forenses establecieron que la causa de la muerte fue trauma craneoencefálico. Además, documentaron marcas de mordidas en el rostro de la víctima y varios traumas en el cuerpo, incluida una lesión en la zona lumbar que provocó hemorragia interna.

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Durante el juicio, la Fiscalía presentó abundante prueba documental, testimonial y pericial; entre estas, se acreditó que las muestras dentales tomadas al imputado coincidían con las marcas de mordidas en el cuerpo de la víctima. Asimismo, en el rostro del agresor se encontró sangre cuyo perfil genético coincidió con el de la víctima.

«El juzgado identificó abuso de la relación de confianza y control al que fue sometida la víctima, quien además se encontraba en situación de vulnerabilidad, pues fue agredida a golpes en un entorno donde no pudo ser auxiliada», informaron fuentes judiciales.