Penas que superan los 100 años de cárcel podrían recibir los ocho integrantes de una estructura de sicarios y asaltantes de negocios que enfrentaron vista pública en el Tribunal Quinto contra el Crimen Organizado de San Salvador.

Este miércoles al finalizar el juicio, la Fiscalía General de la República solicitó que sean condenados a la pena máxima por 21 casos de robo y ocho homicidios.

Los robos acreditados fueron en perjuicio de comerciantes, bancos, empresas distribuidoras de mercadería y laboratorios clínicos. En la vista pública se dijo que el accionar delictivo lo mantuvo la estructura entre el 2017 y 2022.

La desarticulación de la organización criminal integrada por expolicías y civiles, ocurrió en octubre de 2022. Según las indagaciones del ministerio público, entre los enjuiciados están los considerados financistas quienes llegaron a pagar $1,000 y $3,000 para ejecutar a personas con quienes tuvieron rencillas y otro tipo de problemas.

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Los sicarios recibieron la información de las víctimas para ubicarlas y tras darles seguimiento las asesinaron. Luego se repartían el dinero que cobraban por cada una de las ejecuciones,

Cuando iban a cometer los robos simularon ser agentes de la Policía Nacional Civil, utilizaban los uniformes para que las víctimas pensaran que eran agentes y tras someter a los empleados de las empresas robaban mercadería, dinero y hasta las armas de los vigilantes.   Para evitar que los identificaran llegaban con gorros navarone y mascarillas, con los fusiles y pistolas inmovilizaban a las víctimas para robar montos de hasta $150,000.  Los robos y homicidios los cometieron en los departamentos de San Salvador, La Libertad, Chalatenango, San Miguel, Cuscatlán y Usulután.