En los alegatos iniciales presentados por la Fiscalía General de la República en el juicio contra exfuncionarios de ARENA y el FMLN, los dos representantes del ministerio público expusieron al Tribunal Primero de Sentencia que las pruebas recopiladas vinculan a los acusados en las negociaciones con la Mara Salvatrucha y pandilla 18.
La Fiscalía ratificó ante los jueces toda la investigación por los delitos de agrupaciones ilícitas y fraude electoral, mencionando que el testigo criteriado «Noé» ha confirmado las reuniones que tuvieron los políticos de los dos partidos con los cabecillas de las pandillas, que incluso, esos acercamientos comenzaron en el 2004.
Según los fiscales, las reuniones fueron precedidas por una serie de beneficios otorgados a las pandillas durante la tregua en el 2012 y existiendo ya una relación decidieron reunirse nuevamente con los cabecillas para pedirles el voto en las elecciones presidenciales de 2014, así como municipales y legislativas de 2015.
Arístides Valencia y Benito Lara, acudieron a esos encuentros, en total fueron 11, los cuales comenzaron de noviembre a diciembre de 2013 y finalizaron antes de las elecciones presidenciales de febrero de 2014.
Mencionaron que para la segunda vuelta electoral hubo otras seis reuniones en iglesias y oficinas afines al partido FMLN.
Uno de los fiscales manifestó al tribunal, que miembros del FMLN también se reunieron con pandilleros para que coaccionaran a los votantes en algunos municipios y que emitieran el sufragio a favor de la fórmula presidencial integrada por Salvador Sánchez Cerén y Óscar Ortiz.
La elección fue el 2 de febrero de 2014 y el 2 de marzo del mismo año fue la segunda vuelta, mientras que las elecciones municipales y legislativas se efectuaron en marzo de 2015.
Papel de los intermediarios
Para que se diera el pacto hubo una distribución de funciones: Los intermediarios Wilson Alvarado y Paolo Lüers, eran quienes convocaban a los políticos para reunirse con los cabecillas de la Mara Salvatrucha y las dos facciones de la pandilla 18, dice un fiscal que ha tenido acceso a la entrevista de Noé.
En cuanto a Ernesto Muyshondt, se señala que participó en los pactos y convenios con las pandillas y les entregó dinero. El exalcalde se involucró en las reuniones para elecciones presidenciales de 2014, pero también estuvo en los encuentros de 2015, destacó el ministerio público.
Muyshondt y Lüers se reunieron con los pandilleros en enero de 2014, previo a la primera vuelta donde estuvo el testigo clave Noé. El criteriado ha dicho que el exalcalde y Lüers, le consultaron a él y a los demás cabecillas que, con cuánto les podían apoyar para hacer el «milagro» [ganar las elecciones].
Los cabecillas de las maras en esa reunión que hubo en Amatitán, cerca al lago de Ilopango, le cuestionaron a Muyshondt que les estaban pidiendo apoyo, pero que el candidato Norman Quijano tenía unos spots afirmando que iban a terminar con las pandillas, Muyshondt les respondió que el candidato presidencial estaba siendo mal asesorado.
En una segunda reunión, Quijano, habló con cinco cabecillas quienes también le reprocharon la campaña contra las pandillas, además hablaron de favores y privilegios, entrega de $150,000 y un fondo de $100 millones para las maras si ARENA ganaba la presidencia de la República. Al final, ARENA entregó $100,000 a las pandillas.
El ministerio público, argumenta que con el dinero, las pandillas compraron droga y armas para incrementar su accionar delictivo.






