Luego de casi un año de nacer y estar bajo los cuidados de los expertos del Centro de Rescate de Fauna Silvestre (Georesguardo) de FUNDAGEO, trece crías de cocodrilo americano, declarados en peligro de extinción en el país, fueron liberadas en un Área Natural Protegida de la Barra de Santiago, en el departamento de Ahuachapán.
En el Georesguardo de FUNDAGEO se lleva a cabo un programa de reproducción de cocodrilos americanos con el objetivo de mantener la especie en el territorio salvadoreño, debido a que ha sido declarada en peligro de extinción en El Salvador y como especies vulnerables a nivel internacional.
Stephanie Daboub, directora ejecutiva de FUNDAGEO, explicó que este programa se desarrolla año con año y que, en 2024, lograron 23 crías de cocodrilo americano, de las cuales las primeras 13 fueron liberadas en febrero en la Barra de Santiago y las diez restantes serán liberadas en marzo en la Bahía de Jiquilisco, en el departamento de Usulután.
«Tuvimos la iniciativa de hacer este programa para poder liberar en las zonas donde naturalmente viven estos cocodrilos las más crías posibles», afirmó.
Daboub explicó que el nacimiento de las 23 crías ocurrió en el Georesguardo, donde habita, desde hace aproximadamente 15 años, una pareja de cocodrilos americanos que fue rescatada y que debido a sus condiciones no pudo ser reintegrada a la vida libre, pero que llevan una vida idónea para sus aptitudes y además reciben todos los cuidados por parte de los expertos de la Fundageo.
«Tratamos con mucho esfuerzo de mantener las aptitudes físicas tanto del macho como de la hembra para luego su posterior anidación y mantenemos a las crías con nosotros en el Georesguardo más o menos un año o hasta que lleguen a los 50 centímetros, que estén fuertes para la vida libre», añadió Daboub.
FUNDAGEO trabaja en conjunto con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn) para llevar a cabo el programa de reproducción de cocodrilos en peligro de extinción.
«Ellos nos apoyan con la liberación y son quienes les vienen a dar seguimiento en sus áreas protegidas a nuestras crías para saber que están bien y desarrollándose normalmente», detalló la directora de FUNDAGEO.
Antes de que las primeras 13 crías de cocodrilo fueran liberadas, los expertos de la Fundageo realizaron un proceso de pesaje, medición e identificación de los ejemplares, para garantizar que las condiciones en las que se liberaron fueran las ideales para la subsistencia de la especie.






