Como institución pionera en la defensa de los derechos y la atención integral de los adultos mayores, la Fundación Salvadoreña de la Tercera Edad (Fusate) destacó los avances en los programas y las políticas a favor de este sector vulnerable en El Salvador. Olga Miranda, presidenta de la fundación, explicó a «Diario El Salvador» que hace 35 años, cuando se creó Fusate, no existían políticas para proteger a las personas de la tercera edad, ya que el tema no era prioridad, pero afirmó que esto cambió durante la gestión del presidente Bukele.
En 2022, en El Salvador, entró en vigor la Ley Especial para la Protección de los Derechos de la Persona Adulta Mayor, que tiene el objetivo de garantizar, proteger y promover el pleno goce y ejercicio de los derechos humanos y libertades fundamentales de los que tienen 60 años o más.
«Sigue siendo un tema difícil de captar fondos, difícil de que la gente quiera participar, porque ven más necesidades en el agua, la luz, en la calle […], ya después allá, si queda para el adulto mayor. En este Gobierno, el primer Gobierno en toda la historia de Fusate, recibimos un apoyo fuerte comparado con antes», expresó Miranda.

Fusate trabaja de la mano con el Ministerio de Salud (Minsal) para que estas personas asistan a los ocho centros de día, los dos dormitorios nocturnos y que accedan a consultas médicas. «Estamos superagradecidos porque a través del Ministerio de Salud tenemos varios años de estar trabajando muy bien en nuestros centros de día, gracias al apoyo que nos dan», mencionó la presidenta de la fundación.
En marzo de este año, la Dirección de Integración y Fusate firmaron un convenio para beneficiar a 5,000 adultos mayores con los proyectos que impulsa la institución. Permitirá que las personas participen activamente en programas como la Feria Integra, Mundo de Arte y Entretenimiento y Activando Abuelos.
Actualmente, Fusate cuenta con más de 150,000 afiliados en todo el país. Son 105 subfiliales en diferentes distritos y 14 filiales en las cabeceras departamentales. «Fusate está totalmente comprometido, y el trabajo de campo fuerte es en ocho centros de día. Nosotros quisimos romper el paradigma de que el adulto mayor se asilara», indicó Miranda.
Los centros de día son espacios que proporcionan atención integral a una población de más de 8,000 adultos mayores durante el día, mediante la cual se contribuye a prevenir, mantener o recuperar su autonomía. Los adultos mayores participan en diferentes actividades como baile, canto, costura, manualidades, entre otros talleres, mientras comparten con otros miembros. Asimismo, los dormitorios nocturnos brindan un lugar bajo las condiciones dignas de atención y limpieza, además, incluyen desayuno y cena. El almuerzo se otorga a quienes deseen regresar, o permanecen en el lugar.
«Fusate se vuelve como su sentido de pertenencia, no es el dinero que les das, porque no tenemos, es el sentido de que ellos hasta mejor que en su casa se siente. Hacen amistades, hay empatía del centro con ellos, y ellos con el centro. Reciben todo gratis. Si tienen problemas de salud, nosotros, por ejemplo, a los que están en el dormitorio los acompañamos. Si hay que llevarlos a la unidad de salud o al hospital, tenemos acuerdos con los hospitales», explicó Miranda.






