La política y estrategia de seguridad pública que implementa el gobierno del presidente Bukele ha llevado a El Salvador a salir de la lista de naciones más violentas del mundo y a colocarlo como el país más seguro del hemisferio occidental.

El llamado «modelo Bukele» es replicado y destacado por gobiernos de otros países alrededor del mundo que reconocen en él una herramienta eficaz contra el combate del crimen.

El Plan Control Territorial (PCT) y la implementación del régimen de excepción han permitido una drástica reducción de homicidios, la captura de más de 90,500 pandilleros, la recuperación de territorios en poder de pandillas y asestar duros golpes al crimen común y organizado así como al narcotráfico local e internacional.

Los salvadoreños ahora viven en un ambiente de paz, tranquilidad y seguridad en sus comunidades lo que no tuvieron durante los 20 años de gobiernos areneros y los 10 años de administración efemelenista.

Lee tambiénBukele y Chaves vaticinan futuro para la región con «Escudo de las Américas»