El Salvador llegó a registrar en 2015 al menos 18 homicidios diarios; de estos, la mayoría estaban relacionados a pandillas y la delincuencia que estas ejercían. Sin embargo, desde 2022, los crímenes contra la vida comenzaron a disminuir, y ahora, los pocos asesinatos en el país son a causa de la intolerancia, en su mayoría, familiar.

De acuerdo con la Fiscalía General de la República, en los últimos dos años (2023-2024) hubo solo 86 casos de homicidios intencionales relacionados con delincuencia. Mientras que por intolerancia social hubo 88 asesinatos y 94 por intolerancia familiar. Los resultados fueron diferentes para 2022, cuando hubo 429 homicidios por delincuencia, 36 por intolerancia social y 31 por intolerancia familiar.

Las estadísticas del ministerio público detallan que los primeros meses de ese año, cuando aún no se había implementado el régimen de excepción, se registró la mayor cantidad de asesinatos por delincuencia; sin embargo, luego de la ejecución de dicha medida legal, estos comenzaron a disminuir a partir de abril, cuando hubo 21 homicidios, y un mes antes habían sido reportados 161.

Con respecto a 2023, concluyó con 154 homicidios, de los cuales 101 tuvieron que ver con intolerancia y representaron un 65.5 %. Se desglosaron así: 53 homicidios intencionales por delincuencia, por intolerancia social 54 y por intolerancia familiar 47.

Mientras que para 2024 hubo 33 por delincuencia, 34 por casos de intolerancia social y 47 por casos familiares. Esto se tradujo a que el 70 % de los asesinatos registrados en el país no fue atribuido a pandillas. Las autoridades explicaron que la mayoría de los ataques, incluyendo aquellos en los que no hubo fallecidos, sucedió cuando agresores y víctimas departían.

Lo anterior da cuenta de que, en la actualidad, las muertes ligadas a las estructuras terroristas ya no ocupan el primer lugar, como fue en años anteriores. Esto está ligado a los resultados de la estrategia de seguridad que impulsa el presidente Nayib Bukele, que incluye en Plan Control Territorial y el régimen de excepción.

«Estas estadísticas reflejan el compromiso y el esfuerzo del equipo operativo e interinstitucional ejecutado en coordinación con el Gabinete de Seguridad de nuestro país, que día a día trabaja por garantizar la paz y el bienestar de todos los salvadoreños», ha dicho el fiscal general, Rodolfo Delgado.

OTROS DELITOS TAMBIÉN DISMINUYERON

En 2024 no solo los homicidios reflejaron una cifra significativa de disminución, también los delitos que representan algún tipo de amenaza directa o de violencia sobre la persona registraron reducción arriba del 40 % en comparación con 2023.

El hurto, las lesiones, la violación, el hurto de vehículos, robo, la extorsión, el hurto agravado, robo agravado, homicidios y robo de vehículos fueron algunos delitos que se mantuvieron a la baja en el país.

«En términos generales, todos aquellos delitos que representan algún tipo de amenaza directa o de violencia sobre la persona tienen reducción arriba del 40 % […]. Es parte de un compromiso que tenemos como Estado y una visualización en la preparación de la guerra que sabíamos que íbamos a tener», ha mencionado el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro.

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