En 1981, cuando apenas era un niño de cinco años, falleció su papá, Santiago González. Cuando ingresó a la escuela sintió el apoyo de una figura paterna en sus profesores. Eso lo impulsó a crear un sueño: convertirse en un profesional de la educación.
Así comenzó a relatar su vida el profesor Jaime Antonio González Aguilera, originario de El Refugio, Ahuachapán, que, de sus 47 años de vida, 21 los ha entregado a impartir el conocimiento en las aulas. Se especializó en matemáticas y física, pero además es licenciado en Computación Administrativa Empresarial.
Actualmente labora en el Centro Escolar Francisco Gavidia, de su pueblo natal, donde también cursó parte de su educación básica. Asimismo, imparte clases en el Centro Escolar Nuestra Señora de El Refugio, en el turno vespertino.
«Ellos [maestros] siempre me motivaron, me impulsaron. Encontré en ellos el apoyo que necesitaba en ese momento. Yo crecí con esa idea, que, como ellos me habían ayudado en momentos difíciles, yo me sentía comprometido realmente a seguir y estudiar la carrera, de la cual no me arrepiento. Me siento orgulloso de ser docente porque es una carrera muy digna», expresó González cuando se le preguntó qué lo motivo a decidirse por convertirse en docente.

Manifestó que al momento de ejercer la docencia es importante la vocación y explicó que detrás de cada maestro debe haber un buen corazón, porque considera que, además de trasmitir el conocimiento, también debe haber empatía hacia los estudiantes y conocer los problemas que cada individuo pueda tener, y si está al alcance, tratar de extender una mano para brindar ayuda.
«La satisfacción más grande para nosotros es ver a profesionales, que han pasado por nuestras manos y saber que nosotros hemos podido poner ese granito de arena en la vida de ellos», indicó el maestro.
González también es muy apasionado por las motocicletas. Admitió que, luego de su rutina en las aulas, los mejores momentos para desestresarse los comparte junto con sus hijas y amigos, rodando en dos llantas por diversos destinos turísticos del país. Es vicepresidente del club de motociclistas Hermandad Sobre Dos Ruedas, Chalchuapa.






