El Juzgado Décimo Segundo de Paz de San Salvador, revocó las medidas alternas a la detención que había emitido a favor de seis acusados de estafar a 23 personas con falsos paquetes turísticos a través de la empresa Trópico Travel.
Uno de los acusados es David Antonio Rugamas Leiva, exjugador de la Primera División de Fútbol de El Salvador y su pareja de nacionalidad colombiana, Lisseth Cristina Posada.
También son señalados como parte de la banda de estafadores, los colombianos Gregory Andrés García, Natalio Paniagua Jaramillo y Jonathan David Torres, el último de los imputados es salvadoreño Juan Carlos Henríquez López.
El 10 de junio de 2024, al finalizar la audiencia inicial, el juzgado autorizó que los acusados conciliaran con 21 víctimas a quienes les debían pagar en total, $43,390.
El dinero debía ser entregado el 10 de julio, ese fue el acuerdo, pero los afectados llegaron a la sede judicial para recibir el dinero que habían invertido en los supuestos viajes que la agencia les vendió, sin embargo, los imputados incumplieron lo pactado.
Ante eso, la sede judicial que conoció el expediente, resolvió que la resolución emitida queda sin efecto y ordenó la detención. La causa penal ha pasado al Juzgado Segundo de Instrucción de San Salvador donde se deberá realizar la audiencia preliminar una vez venza el plazo de la investigación.
Este es uno de los cuatro casos que la banda tiene activo en los tribunales de instrucción de San Salvador por el delito de estafa agravada.
A todas las víctimas las engañaron por medio de Trópico Travel, S. A. de C. V. una empresa que fue constituida el 20 de enero de 2021, en el rubro de turismo.
La sociedad fue creada para supuestamente vender paquetes turísticos nacionales e internacionales, alquiler de vehículos, venta de boletos aéreos de cruceros y terrestre, así como reservas de habitaciones de hotel.
A las víctimas les ofrecieron muchas opciones en un solo paquete, lo cual les pareció atractivo ya que en una sola inversión tenían todo para viajar, pero al final resultó ser una estafa.
Para hacerse de una cartera de clientes, la banda buscó los centros comerciales, muchas personas entusiasmadas con viajar a un bajo costo creyeron en la propuesta y optaron por pagar.
En un primer momento las hicieron participar en rifas, pero el principal requisito era utilizar tarjetas de crédito, les manifestaron que el premio lo podían retirar en la oficina de la empresa ubicada en el edificio 10 de la torre Cuscatlán, en San Salvador.
La estrategia de la red era hacer llegar a las personas a la sede de Trópico Travel para persuadirlas a que se hicieran miembros de empresa adquiriendo una membresía superior a los $3,000. Todos los casos están en juzgados de instrucción de San Salvador donde se efectuarán las audiencias preliminares.






