La ONG Cristosal fue receptora de $2 millones provenientes de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) en el año fiscal 2024, según información oficial publicada en el sitio web foreignassistance.gov/.

En dicha página web, la documentación sobre dicha asignación está consignada con el número 212632, e identificada como «Agenda común para la Democracia», bajo clasificación de «Sociedad civil», siendo USAID tanto la agencia de gestión como la de financiación.

En 2021 la administración del entonces presidente de los Estados Unidos (EE. UU.), Joe Biden, decidió suspender la cooperación que brindaba a instituciones salvadoreñas como la Policía Nacional Civil, la Fiscalía General de la República y la Corte Suprema de Justicia, a causa de la decisión de la Asamblea Legislativa del 1.° de mayo de 2021 de destituir a los magistrados de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia.

Al reorientar la cooperación, USAID anunció que los fondos serían trasladados a ONG clasificadas como de «sociedad civil», para financiar sus proyectos en áreas como el fortalecimiento de la democracia y la transparencia.

En el apartado «resumen» de la página web de la asistencia extranjera de EE. UU. no se indica cuándo Cristosal pretendía realizar su actividad o proyecto con los $2 millones, pero tiene como fecha de finalización el 20 de marzo de 2025.

Tampoco hay información en el campo «documentos de respaldo» donde se pueda leer en qué consistía el proyecto o actividad que pretendía desarrollar con los fondos otorgados por la USAID.

La abogada y analista Tahnya Pastor recordó ayer en una publicación en la red social X que la ONG Cristosal acogió a personas cercanas al FMLN.
«Puesi. “Litigación Estratégica” recuerdo que le ponían. Con 2 milloncitos de dólares sólo en un año, se entiende que medio partido rojito se había ido a meter ahí», escribió Pastor.

Cristosal es parte de un grupo de ONG que han expresado su desacuerdo con la implementación del estado de excepción, medida constitucional que el Ejecutivo implementó en marzo de 2022 para enfrentar un repunte de homicidios que provocaron las pandillas.

La USAID está bajo la lupa de la administración del presidente Donald Trump, tras encontrar que financiaba programas a escala mundial que no estaban alineados con los objetivos del Gobierno estadounidense.

Este financiamiento incluía a «medios independientes». Solo en El Salvador, según confirmó esta semana el periódico digital «El Faro», al menos 11 de dichos medios resultaron afectados con el recorte financiero.

El presidente de la república, Nayib Bukele, reaccionó ayer en X por esa información: «Entonces, a los “periodistas independientes”, que en realidad no eran más que empleados de USAID con su agenda de desestabilización, les cerraron el chorro».

Usuarios de esa misma red social recordaron ayer que la administración de Joe Biden planteó que el fisco estadounidense perdía anualmente entre $233,000 millones y $521,000 millones por fraude, despilfarro y abuso de recursos públicos, pero que el gobierno de Donald Trump quiere poner fin a este tipo de acciones.

Ante este comentario, el director del Departamento de Eficiencia Gubernamental del Gobierno de EE. UU., Elon Musk, indicó: «¡Es absolutamente crítico detener el fraude y el despilfarro masivo del gobierno!». Actualmente, por decisión de la administración Trump, el 83 % de los fondos que USAID entregaba a escala mundial para cooperación están congelados.

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