Lo que antes fue sinónimo de peligro, zozobra y territorio de enfrentamientos entre grupos de estructuras terroristas, hoy es tierra fértil, donde los agricultores salvadoreños siembran y cosechan en abundancia chile verde, tomate, pepino, pimientos y otras hortalizas y frutas que comercializan en distintos mercados, que abastecen la canasta básica salvadoreña.

Se trata de la zona productiva del cantón Potrerillos del Matazano, en Santa Ana Centro, que estaba clasificada como zona roja por la violencia de los grupos terroristas, donde gracias al nuevo clima de seguridad, producto de las exitosas políticas implementadas por el Gobierno del presidente Nayib Bukele, ahora se ha convertido en símbolo del florecimiento de la producción agrícola nacional.
Para entrar al sector donde se encuentran las parcelas productoras se debe hacer por la colonia Brisas de Cantarrana, en el cantón Cantarrana, que antes fue un bastión de una de las estructuras terroristas más peligrosas de la época, y pocos metros más delante de los cultivos había presencia de la estructura rival que presentaba doble riesgo para los productores, trabajadores y cualquier persona que ingresara a la zona.
En ese sentido, los productores estaban amenazados por ambas estructuras que los extorsionaban, ya sea con dinero o con producto cuando sacaban las diferentes cosechas, lo que impedía el crecimiento y desincentivaba a los agricultores.

Alfredo Ortiz, quien ha trabajado estas tierras durante más de 20 años, sostiene que el nuevo clima de seguridad le ha permitido crecer y desarrollar su producción, tras pensar en más de una vez vender sus parcelas y buscar nuevas tierras lejos del temor y la violencia de las pandillas.
«Nos ha beneficiado muchísimo la seguridad, hemos tenido más desarrollo, porque no tenemos ese problema de maras. Antes era terrible aquí, casi nadie podía entrar; nosotros porque nos conocían los muchachos podíamos pasar», afirma el productor.

PROGRESO
Ahora la historia es diferente, y en sus parcelas se ha incrementado y diversificado la producción agrícola con nuevos cultivos como el chile morrón o pimiento, la papaya y otras legumbres, las cuales distribuye en la central de abastos y mercados locales, ya que como productores han sido beneficiados con diferentes apoyos del Gobierno a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
Entre estos apoyos se encuentra la donación de siete casas malla y tres invernaderos con sus propios sistemas de riego por goteo conectados a energía solar, en los cuales ya están cosechando tomates y otras legumbres; además de la asistencia técnica y la comercialización de sus cosechas Jairo Martínez, un joven productor que empezó su emprendimiento agrícola con una parcela en esta zona en 2021, señala que la seguridad actual le ha permitido crecer como productor.

«La seguridad era bastante limitada en ese momento; vivíamos con temor y zozobra. Era una limitante porque personas de otro lado no podían venir a trabajar aquí, pero ahora la seguridad que vivimos ha influido mucho para desarrollar e incrementar la producción.
Yo empecé a sembrar media manzana. Hoy tenemos parcelas aquí en Santa Ana y dos en La Libertad, hemos crecido», dice el joven agricultor santaneco.

Después de muchos años con el miedo generado por los grupos criminales, ahora en el cantón Potrerillos del Matazano a diario se recoge el fruto de su tierra fértil, donde se produce el alimento que se consume todos los días en las mesas de las familias salvadoreñas, bajo la seguridad y tranquilidad que reina en el territorio nacional.






