En lo que va del año, más de 12,000 denuncias por productos a escala nacional ha atendido la Unidad de Farmacovigilancia de la Superintendencia de Regulación Sanitaria (SRS). Estos incluyen medicamentos, cosméticos, alimentos y bebidas.
Por su nivel de riesgo, algunos de estos productos han conllevado la emisión de alertas sanitarias a droguerías y farmacias, las cuales reciben notificaciones por medio de correo electrónico a cada uno de estos establecimientos.
Esto como medida de precaución que permita garantizar que las farmacias, los hospitales u otros establecimientos estén al tanto de posibles productos falsificados, fraudulentos o sin registro sanitario que ingresen a canales de comercialización autorizados y causen daños en la salud de la población.

Estas alertas se generan por medio de las denuncias, ya sea de los ciudadanos o de los representantes de los laboratorios productores. Al interponer una denuncia, la persona debe mostrar evidencia del producto falsificado y detallar el lugar en el que fue detectado el hallazgo.
Esta información es importante para que la institución active sus procesos e investigue por medio de sus diferentes unidades, y de esta manera establecer la veracidad de lo denunciado. Posteriormente, la Unidad de Inspección, Fiscalización y Buenas Prácticas despliega a sus inspectores para rastrear. Si es detectado el producto, este es retirado del mercado y se emite la alerta en los medios oficiales de la SRS.
«La intensa vigilancia sanitaria y las visitas constantes y sin previo aviso a los establecimientos autorizados, sean estas ventas de medicina popular o farmacias, también son una herramienta útil para ubicar medicamentos, productos cosméticos o insumos médicos falsos o fraudulentos», señaló.
La SRS destacó que la vigilancia sanitaria previene la proliferación de enfermedades y garantiza la seguridad de los productos y servicios. Además, permite asegurar que cumplan los estándares de calidad y de seguridad. Adicionalmente, es vital para identificar y abordar los riesgos para la salud en la cadena de producción, distribución y con – sumo, por lo que de esta manera genera confianza en la calidad.
La SRS facilita a la población la identificación de un producto falso y del verdadero. Primero genera una imagen que contiene las características del original, contrastadas con las del falso.
Para identificar un producto, las personas deben verificar la calidad del empaque, que contenga una marca registrada, número de registro sanitario e información del fabricante y un código de barras identificado.
De acuerdo con la SRS, una alerta sanitaria es toda sospecha de una situación de riesgo potencial para la salud de la población, frente a la que se hace necesario el desarrollo de acciones de salud pública urgentes y eficaces.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el objetivo es informar a los Estados miembros acerca de la ocurrencia de un evento de salud pública que tiene implicaciones para sus territorios.
La Superintendencia mantiene un constante monitoreo de estas alertas sanitarias emitidas por ARN internacionales de referencia como ANVISA/Brasil, FDA/ Estados Unidos, MHRA/Reino Unido, TGA/ Australia, AEMPS/España, Swiss Medic/ Suiza. El objetivo es identificar riesgos potenciales a escala nacional.






