El santuario Nuestra Señora de Guadalupe en la ciudad de San Miguel, será la última morada de Lilliam Hasbún de Batarse, ya que ahí fue sepultada este jueves por la tarde luego de una misa de cuerpo presente concelebrada y oficiada por monseñor Fabio Colindres, obispo de la Diócesis migueleña.

La inhumación fue al costado izquierdo del altar, bajo la custodia de un cuadro de San Óscar Arnulfo Romero, y ante la familia, congregaciones y personas que logró impactar mediante sus obras de amor en apoyo de la comunidad.

«Ella descansará en sus restos mortales en esta parroquia a la que tanto ha amado y a la que vio crecer desde sus cimientos, una obra más de ella, descansará aquí para también recordarnos que los hombres y mujeres están siempre cerca del señor no solo solo en la vida sino después de la vida», mencionó monseñor Colindres.

Desde 1998, Lilliam Hasbún de Batarse apoyó la construcción y equipamiento del Santuario Nuestra Señora de Guadalupe de San Miguel.
Además de fundó la Cofradía de Damas Guadalupana Plancartinas, y la creación de clínicas médicas para personas de escasos recursos, entre otras obras.






