La Fiscalía General de la República (FGR) informó que una joven de 29 años, identificada como Johana Rivera, que había sido reportada como desaparecida en Ciudad Arce, municipio de La Libertad Centro, fue localizada con vida.

Tras las investigaciones, la institución descartó que la desaparición de la joven haya tenido que ver con circunstancias de violencia o como víctima de algún delito.

Rivera fue ubicada y reencontrada con sus parientes, menos de 24 horas de haberse dado a conocer la alerta de su desaparición después que la vieron por última vez en una unidad de la Ruta 100 con destino a San Salvador.

«De manera inmediata, se activó el protocolo de búsqueda, en coordinación con la PNC. Afortunadamente, Johana Rivera ha sido localizada sin ser víctima de ningún delito y ya se encuentra con su familia», dio a conocer la FGR a través de sus redes sociales.

La fuente oficial también informó que una segunda persona con alerta de desaparecida fue localizada con vida y reencontrada con sus familiares.

Se trata de Juan Pablo García, integrante de la comunidad LGTBI conocido como «Wendy García», de 35 años, cuya desaparición no tuvo que ver con circunstancia de violencia.

La Fiscalía aseguró que García ya se encuentra con sus parientes luego que desde el pasado 10 de septiembre dejó de reportarse con ellos. En esa ocasión fue visto por última vez de camino hacia los distritos de Colón y Armenia.

Con la detención de más de 82,000 pandilleros, delitos como la desaparición de personas se redujo, así como ha sucedido con los homicidios y la extorsión.

Antes de ser catalogados como «desaparición de personas» las autoridades implementan protocolos de seguridad para descartar que no se trate de un hecho criminal, pues en algunos casos han corroborado que se trató de una desaparición voluntaria que no constituyó delito. Irse de la casa por problemas familiares, ausentarse por malas condiciones de salud, departir con amigos o parejas o simplemente no contestar el celular son algunos factores por los que varios salvadoreños se ausentan voluntariamente.

Sin embargo, el trabajo coordinado entre la Policía como la Fiscalía, a través del Protocolo de Acción Urgente (PAU) de personas desaparecidas permite localizarlas.