El Domingo de Resurrección, también conocido como Domingo de Pascua, es el día más importante del cristianismo y marca el fin de la Semana Santa, por lo que miles de feligreses celebraron la resurrección de Jesucristo en la Catedral Metropolitana y en la iglesia El Calvario.
La misa en catedral fue presidida por monseñor José Luis Escobar Alas, arzobispo de San Salvador, quien destacó que ayer fue el día más relevante del año y de la historia de la humanidad.
«Es el gran acontecimiento de la resurrección del Señor Jesucristo, por eso la iglesia se alegra, el mundo se alegra, salta de gozo, es un gran acontecimiento», dijo el arzobispo ante decenas de católicos.
Desde tempranas horas en la iglesia El Calvario se llevó a cabo la Santa Eucaristía, donde muchas familias aprovecharon para reunirse y renovar su compromiso con la fe, hacer propósitos de cambio personal, o reconciliarse con otros.
José Rivera, feligrés que reside Ciudad Delgado, resaltó que el día de la resurrección también es un momento de reflexión y para tomar conciencia de que se debe hacer el bien a los demás.
«Estamos celebrando la resurrección de nuestro Señor Jesucristo, el triunfo que tuvo y resucitó. Nosotros lo estamos venerando y hay que tomar conciencia en estos momentos de reflexión porque si el Señor entregó la vida por cada uno, nosotros también deberíamos hacer el bien a los demás, al prójimo», dijo Rivera.
Asimismo, agregó que tener conciencia es «comprender que el Señor resucitó y está dentro de cada uno de nuestros corazones porque él venció a la muerte y por lo católico que soy, siento alegría en mi corazón que él se ha quedado con nosotros».
Cada año, Julio Aquino y su esposa visitan la iglesia El Calvario, en el corazón del Centro Histórico de San Salvador, donde aseguraron que la resurrección de Jesús es importante porque significa el perdón de los pecados y ayuda a los creyentes a seguir adelante a pesar de los problemas.
«Como familia es bien fundamental este día, porque es la resurrección de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha venido a salvar la fe de nosotros, que nos ayuda espiritualmente para seguir adelante y tener fe en que un día vamos a ser libres», expresó Julio.
Durante la celebración, los católicos también llevaron rosarios, imágenes de la virgen, medallas y otras pertenencias.






