A mediados de la última semana, el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, dio de plazo el 30 de septiembre para que quienes facilitaron sus cuentas de banco para transferir dinero ilícito a Colombia u otros países se acerquen y se pongan a la orden de la Fiscalía General de la República, de lo contrario serán buscados, capturados y procesados por la justicia.

Según el ministro Villatoro, cientos de salvadoreños están bajo ese plazo, «sabiendo que no es una actividad lícita, han prestado su cuenta de ahorros para recibir dinero», y desde sus cuentas lo han transferido al extranjero, Colombia en particular. «La evidencia más grande de esos ilícitos cae en esta parte de la estructura: las mulas financieras o de dinero», dijo.

De esa forma, más de $6 millones han sido transferidos entre bancos, según documentó la Fiscalía General de la República en el caso Escudo Virtual, en el cual están implicadas más de 130 per – sonas, entre colombianos y salvadoreños.

Y de acuerdo con el funcionario, esas personas que se han prestado a esos ilícitos son las «mulas financieras» que están en la base de la estructuras de crimen organizado que trafican con drogas y armas, trata de personas y otras fuentes de dinero ilícito.

Según la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), de Estados Unidos, las mulas de dinero o financieras pueden mover fondos de diversas maneras: a través de cuentas bancarias, cheques de caja, moneda virtual, tarjetas de débito prepagadas o a través de empresas de servicios monetarios.

Según el FBI, «los delincuentes reclutan mulas de dinero para blanquear las ganancias derivadas de estafas y fraudes en línea o delitos como la trata de personas y el narcotráfico. Las mulas de dinero aumentan la distancia entre las víctimas y los delincuentes, lo que dificulta que las fuerzas del orden rastreen con precisión el rastro del dinero».

TIPOS DE MULAS

De acuerdo con la Oficina Federal de Investigaciones, algunas mulas de dinero saben que están apoyando a organizaciones criminales, pero otras desconocen que colaboran con estas estructuras criminales para obtener ganancias.

Las mulas reciben una comisión por sus servicios o en algunos casos pueden «ofrecer sus servicios» porque creen tener una relación de confianza o íntima con las estructuras criminales, en este caso, el FBI las clasifica como «mulas de dinero presuntuosas», ya que, además de cobrar por sus servicios, «ignoran las señales de alerta obvias o actúan deliberadamente a ciegas ante su actividad de movimiento de dinero».

Incluso, este tipo de mulas de dinero presuntuosas pueden haber sido advertidas por empleados del banco de su participación en una actividad fraudulenta, pero, a pesar de esto, abren cuentas en varios bancos con su nombre real.

De igual forma, las mulas de dinero «involuntarias o inconscientes» desconocen que forman parte de una estafa mayor, según el FBI; y puede ser que las reclutaron a través de una «estafa romántica en línea», una oferta de trabajo o falsas inversiones en criptomonedas.

En estos últimos casos, los reclutadores o administradores transnacionales de la estructura inducen a las mulas a abrir cuentas bancarias para recibir dinero por sus servicios o por supuestos empleos desde casa.

Y las mulas de dinero cómplices, según la clasificación del FBI, «son conscientes de su rol y participan activamente». Son parte de una estructura criminal que abre cuentas bancarias en serie para recibir dinero de diversas personas o empresas con fines delictivos.

Además, se mueven en esferas don – de anuncian sus servicios como mula de dinero, incluyendo las actividades que ofrecen, sus precios y su rol, viajan a diferentes países para abrir cuentas bancarias o registrar empresas fantasmas o que solo utilizan para lavar dinero.

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