Cerca de 30 niños y jóvenes, tras haber realizado sus ejercicios de calentamiento en la playa del lago de Coatepeque, se lanzan a nadar en sus aguas, que al momento de hacer el reportaje están agitadas por vientos que han bajado la temperatura y que harán temblar de frío a más de alguno. Nadan un circuito y regresan a la orilla, es parte de sus entrenamientos cotidianos.
Los nadadores son parte del club de triatlón del bajadero del lago, una iniciativa surgida en la comunidad La Bendición, del cantón La Laguna, El Congo, hace cuatro años, después de la pandemia por la COVID-19, y que se ha convertido en un espacio para el desarrollo de nuevos talentos deportivos. Los menores son de comunidades de los alrededores del lago y de otros puntos de Santa Ana Este y Santa Ana Centro, que han encontrado un lugar para la sana convivencia y el esparcimiento.
Karla Valenzuela, presidenta del club, señala que lo que en un inicio se pensó para que los chicos no pasaran aburridos en sus casas se ha convertido en un espacio para el descubrimiento de nuevos talentos deportivos y la formación integral de niños y jóvenes, que van desde los seis hasta los 22 años.
«Estamos bien agradecidos con el Gobierno del presidente Bukele, porque los chicos ya no tienen temor de salir de un lugar a otro, a nosotros nos ha beneficiado para que los chicos vengan a los entrenos y vayan a las competencias», afirmó Valenzuela.






