La Asamblea Legislativa aprobó este jueves una reforma que establece la cadena perpetua para delitos graves como homicidio, violación y terrorismo, una decisión respaldada por el Gabinete de Seguridad como parte de la estrategia del Gobierno para reforzar el combate a la criminalidad.
El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, sostuvo que la medida responde a la necesidad de garantizar justicia y evitar que criminales reincidan. En ese sentido, afirmó que «no se va a permitir la presencia de homicidas, violadores ni terroristas en las comunidades».
Según explicó, la reforma no solo introduce la cadena perpetua, sino que también redefine el delito de pertenencia a organizaciones terroristas y crea juzgados especializados en lo criminal. Estos permitirán que un solo juez conozca los casos y ejecute las sentencias, con el objetivo de agilizar los procesos judiciales y evitar vacíos legales.
Villatoro enfatizó que el enfoque de la política de seguridad prioriza a las víctimas, señalando que «los derechos humanos deben estar del lado de quienes han sufrido los delitos y no de los victimarios».
Por su parte, el ministro de la Defensa, René Merino Monroy, respaldó la reforma al asegurar que el Estado tiene la obligación de proteger a la población, algo que, según indicó, no se garantizaba en el pasado. «Estas medidas buscan evitar que los delincuentes regresen a las calles», afirmó.
Ambos ministros coincidieron en que la aprobación de la cadena perpetua se enmarca en una política integral que busca consolidar la reducción de delitos y fortalecer el Estado de derecho, en un contexto en el que el Gobierno ha logrado una disminución histórica en los índices de criminalidad.






