Los dirigentes del partido político FMLN continúan aferrados a la idea de que la población salvadoreña «aclama» su participación en los próximos comicios generales de 2024, pese a que las más recientes encuestas les dan menos del 2 % de preferencia.
Esta mañana, el concejo nacional del partido rojo realizó la XLII Convención Nacional Ordinaria, en la que se presentó y aprobó como punto principal la resolución central sobre las alianzas y coaliciones.
En ese sentido, el secretario general del partido, Óscar Ortiz, anunció oficialmente que el FMLN participará en las elecciones presidenciales, de diputaciones tanto para la Asamblea Legislativa como para el Parlamento Centroamericano (Parlacen), así como para concejos municipales.
«El FMLN decide participar en todos los eventos políticos electorales que serán convocados el próximo año en nuestro país. Vamos a estar ahí, organizándonos como solemos hacerlo y tratando de representar los más genuinos intereses de nuestra familia salvadoreña», dijo Ortiz.
A pesar de la crisis que ha atravesado el partido en los últimos años, de la derrota que sufrió en las elecciones de 2019 y 2021, así como de las masivas renuncias de alcaldes y la división dentro de su pequeña fracción legislativa, Ortiz reiteró que están preparados para la contienda electoral de 2024, aunque la población no los respalde y les recriminen los daños económicos y sociales que provocaron al país durante décadas.
El secretario general del FMLN también indicó que en la convención acordaron un marco jurídico para prohibir que su partido haga coalición con ARENA, GANA y Nuevas Ideas.





Según la diputada por el FMLN en la Asamblea Legislativa, Anabel Belloso, esto es debido a que su partido no se puede aliar «cuando los proyectos son opuestos».
«Lo que sí ha quedado claro es que no se puede con Nuevas Ideas porque no coincidimos con su planteamiento, con su esquema de gobierno, con su modelo», detalló, dejando entrever que sí hay posibilidades establecer coaliciones con otros partidos de oposición como VAMOS y Nuestro Tiempo, los cuales han sentado una postura en contra de las medidas para extinguir a las pandillas y han abogado por la defensa de los derechos humanos de estas estructuras criminales.






