Las reformas a las leyes secundarias del cuerpo electoral salvadoreño son parte de un proceso completo de modernización de la normativa legal del país, que se apega al contexto actual, consideró ayer el sociólogo y analista político Mauricio Rodríguez.
«Esto está contemplado en un plan de modernización del Estado y obviamente impacta directamente en las decisiones que las instituciones de Gobierno deban implementar. Modernizar el Estado significa poner en consonancia todo el sistema de leyes acorde a los nuevos tiempos», explicó Rodríguez en la Entrevista AM.
De acuerdo con el analista, la modernización del Estado es un proyecto muy amplio que incluye la seguridad, educación, turismo, y ahora es el turno del sistema de partidos políticos, en el tema puramente electoral.
«Las reformas tienen el sentido de reivindicar los derechos políticos de nuestros hermanos radicados no solo en Estados Unidos, porque tenemos salvadoreños en Italia, en España en Suecia,…, Con esta distribución de escaños se les da la posibilidad a nuestros hermanos de la diáspora a elegir a sus representantes», detalló.
De acuerdo con la reforma al Código Electoral aprobada por la Asamblea Legislativa en la última plenaria, la diáspora podrá proponer y elegir a seis perfiles para que defiendan sus intereses en el congreso salvadoreño.
Para Rodríguez, esto amplía la participación política de los connacionales, pues con legislaturas dominadas por ARENA y el FMLN solo se hablaba del voto en el exterior, pero no se establecieron las condiciones y mucho menos se consideró que tuvieran escaños.
Sobre el papel de la oposición en el estudio y la legislación de estos temas, el analista afirmó que hay una «doble moral» y un «doble discurso», porque dicen apoyar a los salvadoreños que residen en el extranjero y al momento de respaldar las iniciativas que les benefician «les niegan su voto».
Consideró que la diáspora «es un capital político importante que avala las políticas del presidente Bukele, y eso genera temor en ARENA, FMLN y Vamos que han ido a intentar encantarla».






