Aplicando las reformas a la Ley contra el Crimen Organizado, cinco detenidos durante el régimen de excepción fueron condenados por ser pandilleros y uno por hacer propaganda a la Mara Salvatrucha pintando grafitis en una zona que era controlad por esa estructura de crimen organizado.

El juez uno del Tribunal Cuarto Contra el Crimen Organizado de San Salvador, impuso 20 años de cárcel a Santos de Jesús Orellana Rodríguez, Andrés Sánchez Barrios, David Hernández Martínez, Eduardo Antonio Pérez Estrada y Alfredo Vladimir Morán Quintanilla, por el delito de organizaciones terroristas en perjuicio de la seguridad del Estado.

Mientras que Melvin Alexander Ayala Hernández, un simpatizante de la MS, fue sentenciado a 5 años de prisión por el delito de elaboración y reproducción ilegal de mensajes, señales, denominaciones o propagandas alusivas a maras o pandillas, descritas típicamente y sancionadas en el artículo 345-C del Código Penal.

Los imputados fueron capturados abril y julio de 2022, en los distritos de Nejapa, Colón, Ciudad Arce, Quezaltepeque y Apopa, de los departamentos de San Salvador y La Libertad.

Las fuerzas de seguridad los arrestó en flagrancia. Tres de los pandilleros activos tienen tatuajes alusivos a la MS, pese a que es evidente las letras de esa organización en sus cuerpos, la Fiscalía General de la República presentó una pericia para acreditar que esos tatuajes son exclusivos de ese grupo criminal.

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En el caso de Melvin Alexander, el juez determinó que «el encuadramiento es pleno por cuanto, en primer lugar, éste transmitió hacia terceros símbolos prototípicos de pandillas, sin haber participado en ellos, siendo específicamente un grafiti con un dibujo en una pared con el símbolo de una Garra/MS y un signo estereotípico de esos grupos».

A juicio del administrados de justicia «el propósito de ello era denotar control territorial, zona de incidencia de la pandilla en comento y sector donde operaba, quedando excluido del Estado, conducta que se realizó de forma deliberada, en conocimiento y voluntad de hacer propaganda a favor de esos grupos».

Los pandilleros integraban las células territoriales denominadas en el expediente judicial como Suchinango Locos Salvatruchos bajo el mando de la MS La Libertad.

El juicio se realizó bajo el sistema penal de audiencia única que lo faculta el decreto legislativo 383, el cual permite realizar audiencias en contra de personas agrupadas en distintas estructuras y que permanece abierta durante 24 meses.