«Como le digo, toda la gente aquí está bien contenta por la seguridad, aquí las únicas personas que andan mal son las esposas de ellos [pandilleros] las mamás y demás familiares que, como les tiraban los billetes, como no les costaba, mataban, extorsionaban y andaban gastando a lo loco», dice Vilma Rivas, de 82 años, sobre las mejoras en seguridad en Las Margaritas, a un año de que el presidente Nayib Bukele ordenó un cerco en el municipio de Soyapango.

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La señora tiene un puesto de venta de ropa usada en uno de los chalets de la populosa urbanización y asegura que prefiere vender poco a estar con la incertidumbre y el acoso de los pandilleros que por muchos años dominaron la zona hasta que la administración actual decidió extraerlos uno a uno y llevarlos ante la justicia por los crímenes cometidos.

«Prefiero vender poco a estar con miedo», dice la comerciante. Ella recuerda como desaparecían a las personas que entraban a vender o se equivocaban de dirección. «La situación era horrible, no podía entrar usted sino era del lugar, le hacían rueda, le pedían el DUI, le preguntaban muchas cosas y pobrecita mucha gente, de aquí no salió», lamenta Vilma.

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«Yo salía con la bandejita, me cabían seis coctelitos y me encontraba a los mareros, me llamaban, me preguntaban cuántos llevaba y les tenía que dejar cuatro. Malditos, decía yo, uno se quedó por necesidad, aquí sacaban a las familias enteras, sino, los asesinaban y después los malditos decían a vender los ventiladores, las refrigeradoras, los muebles y después ellos mismos alquilaban las casas», relata Vilma, que antes tuvo un negocio de cocteles.

La señora da gracias a Dios por el tiempo de tranquilidad que están viviendo, en armonía, sin las balaceras diarias, sin homicidios y sin extorsiones.
«Ahora todo eso pasó a la historia y queremos que ahí se quede. Hay gente que se sale de noche y vienen de noche, los bichos se van a la cancha bien noche, antes, a veces se encerraban por el miedo, pero si usted venía pasando y armaban las balaceras, era horrible».

Doña Vilma espera que las mejoras en seguridad y el combate a las pandillas continúe hasta capturar a todos los terroristas que provocaron mucho daño y dolor a los salvadoreños.

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