El feminicidio de Carolina Flores, exreina de belleza originaria de Baja California, ocurrido el 15 de abril en el departamento de Polanco, sigue generando nuevas revelaciones para las autoridades mexicanas.

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México abrió una carpeta de investigación bajo protocolo de feminicidio, tras la denuncia presentada un día después del crimen. La principal sospechosa es su suegra, Erika Herrera, quien ya cuenta con una orden de captura y permanece desaparecida.

De acuerdo con las indagatorias, la mujer habría llegado días antes a la capital, y su presencia quedó registrada en un video donde aparece conversando con la víctima antes del ataque. Además, reportaron que tras el crimen huyó en taxi, sin que hasta ahora se conozca su paradero.

Según la madre de la víctima, la relación entre Carolina y su suegra se había deteriorado desde el embarazo, generando tensiones constantes.

Otro punto que ha causado controversia es la actuación del esposo de la víctima, Alejandro Sánchez, quien habría tardado cerca de un día en informar a las autoridades. Versiones difundidas indican que permaneció en el lugar con el cuerpo mientras atendía al bebé, aún en periodo de lactancia.

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