Jair Bolsonaro aseguró que se está «recuperando», tras haber sido hospitalizado este viernes por «fuertes dolores» en el abdomen, en momentos en que el expresidente brasileño enfrenta un proceso judicial por presunto golpismo.
Aunque está además inhabilitado para presentarse a las elecciones de 2026, el líder de extrema derecha, de 70 años, se disponía el viernes a iniciar una gira política en el estado de Rio Grande do Norte (noreste).
Pero «comenzó a sentir dolores abdominales insoportables» en la zona donde recibió una puñalada en 2018, indicó el senador bolsonarista Rogério Marinho en sus redes sociales.

Fue examinado en un hospital de la localidad de Santa Cruz y luego trasladado en helicóptero al Hospital Rio Grande de Natal, la capital estatal.
«Gracias a Dios, mi estado es estable y me estoy recuperando, sin fiebre. La evolución clínica es buena», dijo Bolsonaro en la red social X.
Su mensaje estaba acompañado de una foto suya en la cama de hospital con el pulgar hacia arriba, una sonda nasal y electrodos sobre el pecho.
«La causa fue una complicación en el intestino delgado, consecuencia de las múltiples cirugías que necesité realizar tras el atentado en 2018», sufrido durante la campaña para la presidencia, agregó el exmandatario.
Según el hospital, Bolsonaro se encuentra «con signos vitales estables» y por «ahora no hay necesidad de cirugía».
Bolsonaro permanecerá en Natal «por lo menos durante hoy a la tarde» y luego su familia decidirá si trasladarlo a otro hospital en Sao Paulo o Brasilia, dijo el doctor Luiz Roberto Leite Fonseca, director general del hospital.
El exmandatario llegó al centro en ambulancia y con suero intravenoso, despierto y calmo, constató un fotógrafo de la AFP.
Las imágenes televisivas lo habían mostrado antes caminando hasta el helicóptero, con cierta molestia para desplazarse.






