El Ministerio de Comercio de China detalló ayer los resultados preliminares de las recientes consultas económicas y comerciales con Estados Unidos, que incluyeron temas como aranceles, comercio agrícola, exportaciones de tierras raras y venta de aeronaves.
Ambas partes acordaron en principio discutir, en el marco de un consejo comercial, un acuerdo de reducción arancelaria recíproca sobre productos equivalentes valorados en al menos $30,000 millones por cada lado, explicó un funcionario chino en referencia a las consultas celebradas en Corea del Sur entre el 12 y el 13 de mayo.
Los productos considerados de interés mutuo se beneficiarían de aranceles bajo la categoría de nación más favorecida o incluso inferiores, según la misma fuente.
«Una vez puesto en práctica, el acuerdo no solo contribuirá a estabilizar y ampliar el comercio bilateral entre China y Estados Unidos, sino que también servirá de referencia útil para la cooperación abierta a nivel mundial», afirmó el funcionario.
También indicó que los equipos económicos y comerciales de ambos países mantendrán una comunicación estrecha para definir detalles concretos e impulsar la pronta aplicación del acuerdo.

Sobre las restricciones a la exportación de tierras raras y otros minerales críticos, la fuente aseguró que China aplica esas medidas conforme a sus leyes y que evalúa las solicitudes de licencias destinadas a usos civiles.
«China está dispuesta a colaborar con Estados Unidos para crear conjuntamente condiciones favorables que promuevan una cooperación mutuamente beneficiosa entre las empresas de ambos países y garanticen la seguridad y la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro mundiales», añadió.
El anuncio representa uno de los mayores gestos de acercamiento económico entre ambas potencias desde el inicio de las tensiones comerciales, marcadas por aranceles cruzados, restricciones tecnológicas y disputas sobre cadenas de suministro estratégicas.
Las conversaciones también reflejan el interés de ambos gobiernos por evitar nuevas interrupciones en sectores clave de la economía mundial, especialmente en industrias como la aeronáutica, la agricultura y la tecnología.
El posible acuerdo comercial llega en un momento en que tanto China como Estados Unidos buscan reforzar la estabilidad económica y contener el impacto de la desaceleración global sobre sus mercados internos.
China anunció también que comprará 200 aviones Boeing a Estados Unidos, de acuerdo con sus necesidades de desarrollo del transporte aéreo. Por su parte, Estados Unidos se comprometió a garantizar el suministro de motores y piezas de repuesto.

En cuanto al comercio agrícola, el funcionario señaló que las importaciones estadounidenses ayudan a cubrir la demanda del mercado chino, mientras que el mercado de consumo chino representa una fuente estable de ingresos para los agricultores estadounidenses.
La fuente añadió que productos agrícolas especializados chinos, como lácteos, productos acuáticos, frutas y verduras, también tienen una alta demanda potencial en Estados Unidos.
Tras las consultas «en pie de igualdad», ambas partes lograron «resultados positivos» en el sector agrícola y alcanzaron varios consensos sobre el acceso recíproco a sus mercados.
Respecto al registro de empresas estadounidenses exportadoras de carne de res, China aseguró que concede gran importancia a la cooperación agrícola bilateral y que da la bienvenida a productos agrícolas estadounidenses «de alta calidad» en su mercado.

Las dos principales economías del mundo pasaron gran parte de 2025 enzarzadas en una guerra comercial cada vez más intensa, hasta que ambos líderes alcanzaron una tregua de un año durante su encuentro en Corea del Sur en octubre.
Medios de comunicación estadounidenses habían informado durante varios meses que Pekín estaba a punto de realizar un importante pedido a Boeing que incluiría 500 aviones de pasillo único 737 MAX y unos 100 787 Dreamliners y 777 de mayor tamaño.
Donald Trump abandonó Pekín el viernes pasado tras dos días de conversaciones con Xi Jinping marcadas por una recepción solemne, un tono cordial y señales de acercamiento económico, aunque aún con pocos detalles concretos sobre futuros acuerdos comerciales y de inversión.
Trump aseguró durante su visita a Pekín que ambas potencias tienen la oportunidad de construir una relación económica «más equilibrada y beneficiosa para ambos países».
Xi afirmó que China y Estados Unidos deben «ampliar los puntos de convergencia y gestionar adecuadamente sus diferencias».
Lee tambiénIrán califica de «excesivas» condiciones para negociar





