La directora del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos, compartió en sus redes sociales que el Partido Libertad y Refundación (Libre) no fracasó por falta de difusión de sus discursos, sino por «falta de sustancia».
«No era socialismo, era una caricatura populista sin teoría, sin coherencia y sin capacidad de traducirse en soluciones para la vida cotidiana del pueblo hondureño», apuntó Castellanos.
«La derrota de Libre no se explica solo en términos electorales. Responde a una ruptura más profunda: la distancia entre un relato que intentó llamarse “socialista” y una ciudadanía que no vive de abstracciones ideológicas, sino de urgencias concretas», sostuvo.
«En Honduras, un discurso que se refugia en conceptos abstractos jamás sustituye la conversación urgente sobre precios, empleo, seguridad y acceso a lo básico. Esa incapacidad de convertir teoría en soluciones abrió la brecha que terminó por fracturar su candidatura», agregó.
Mientras la derecha continúa ganando más votos tras los comicios, la candidata presidencial de Libre, Rixi Moncada, solo ha logrado el 19.11 % del apoyo de la población, quedando en tercer lugar.
El domingo, la aspirante anunció que no reconocía los resultados preliminares debido a una serie de irregularidades y convocó a protestas para el próximo fin de semana.
«El socialismo, en su sentido riguroso, no se trata de gritos de activistas ni de instrucciones improvisadas. Es pensamiento crítico, análisis estructural, comprensión profunda de cómo funciona la sociedad. Libre no ofreció eso. Ofreció una versión empobrecida: un “socialismo” de ocasión, reducido a consignas recicladas, sin método, sin pan y sin pueblo», opinó Castellanos ante la reacción del partido el fin de semana pasado.
«El pueblo hondureño rechazó un discurso vacío», afirmó.






