Los salvadoreños Melissa Trigueros y Eduardo Alvarenga, ambos de 23 años, se graduaron el pasado lunes de la Universidad Aeronáutica y Astronáutica de Beijing, en la República Popular China.
Melissa obtuvo su título en Ingeniería en Diseño Industrial, y Eduardo se graduó de Diseño en Ingeniería Aeronáutica.

Durante la ceremonia, ambos jóvenes se graduaron con excelencia, ya que desde que comenzaron la carrera demostraron sus capacidades y sus deseos de prepararse en una de las mejores universidades del gigante asiático.
Melissa comentó lo emocionante que fue escribir la tesis en el idioma chino, pero aún más cuando le tocó defenderla frente a sus maestros, ya que no estaba permitido hablar en otro idioma.

«Fue un verdadero reto el tener una exposición con toda la Facultad de Diseño Industrial y compartir mi proyecto y otros más enfocados en ingeniería. El mío tiene un enfoque de conciencia social y fue un reto aprender a integrar tecnología, experiencia de usuario, codificación, páginas web, etcétera», expresó.
Asimismo, detalló que en su promoción se graduaron 30 personas; de estas, 29 son de nacionalidad china y solo ella es extranjera.
Entre los temas que presentaron están cómo hacer un dispositivo para que al momento de manejar un vehículo no haya necesidad de ver el volante para saber si hay que cruzar a la derecha o izquierda. También se enfocaron en la creación de productos, en el diseño de automóviles, entre otros.

«La tesis tiene que estar escrita 100 % en chino y tuve que apoyarme mucho en mi supervisora, quien me hizo algunas correcciones gramaticales, pero se logró. Tardé seis meses para hacerla; sin embargo, comencé el proyecto antes, ya que necesitaba probar si mi tema podría funcionar y si iba a tener el apoyo de los estudiantes para llevar a cabo la investigación», detalló.
Ella aseguró que sus objetivos son apoyar a los becarios, ya sea en China o en El Salvador, por lo que aplicará a programas en otras universidades para ir a entrevistas y conocer a los compatriotas que comienzan sus estudios superiores en la nación asiática.
«He hecho colaboración para talleres psicológicos, talleres de métodos de compostaje, entre otros. Mi proyecto está ligado con El Salvador, pues se trata de crear ese puente entre los salvadoreños que están en China y los que planean venir, por lo que los ayudamos con el proyecto de aplicación», contó.

APOYO FAMILIAR
Melissa expresó que está feliz de concluir sus estudios superiores y de que su madre, Mirna de Trigueros, y su hermana menor viajaron a China para estar presentes en uno de los momentos más importantes de su vida.
«Estoy orgullosa y feliz de celebrar este logro y de ver a mi mamá y a mi hermanita después de tantos años. Todo el apoyo que me han dado desde lejos y ahora veo China desde los ojos de la emoción de ellas, pues me recuerda cuando vine, que cho el corazón y estoy agradecida por la oportunidad», expresó.
Asimismo, instó a los salvadoreños a que apliquen a las becas del Gobierno chino y que aprovechen las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Mientras que Eduardo manifestó que estaba feliz por graduarse, y recordó cuando en 2018 aplicó a la beca para estudiar Diseño en Ingeniería Aeronáutica, ya que su sueño era comenzar sus estudios superiores en una de las mejores universidades del mundo.
El joven relató que envió sus notas y la documentación al Gobierno chino, pero el proceso se detuvo por la pandemia de la COVID-19, por lo que decidió inscribirse en una universidad salvadoreña.
«En agosto [2019] nos avisaron que sí teníamos la beca, pero para ese tiempo ya estaba estudiando en la Universidad Don Bosco. Empecé en línea [en la universidad de China] en septiembre, y fue difícil realmente los primeros dos años por el hecho de la diferencia horaria, ya que son 14 horas», contó.
El becario recordó que en los primeros dos años la carga académica fue pesada, ya que el primer año aprendió el idioma chino y debido a que sus clases eran virtuales las primeras materias fueron complicadas; sin embargo, todo cambió cuando le dieron la noticia de que viajaría a China y que sus clases serían presenciales.
«Fue una maravilla para mí, fue un cambio total de cultura y también estaba muy feliz de estar aquí y conocer a todos mis maestros y a mis compañeros. Los siguientes años también fueron un poco difíciles, pero creo que con estudio y dedicación se logró, debido a que obviamente llevar una ingeniería no es fácil y estudiar en chino, que es uno de los idiomas más difíciles que hay, pero se logró», expresó.
Alvarenga aseguró que el momento inolvidable en su vida es cuando por primera vez tocó tierra asiática, ya que quedó impresionado de las maravillas que muestra China.
Recordó cuando la embajada salvadoreña le brindó transporte y mientras veía a través de las ventanas del vehículo los inmensos edificios comenzó a cantar «Beijing Huan Ying Ni», la cual es una de las canciones de los Juegos Olímpicos 2008 y en español significa «Beijing te da la bienvenida», pues, aseguró que en ese momento se dio cuenta de que su sueño se había hecho realidad.
«Cuando venía en el bus venía con esa canción [en la mente] y realmente creo que se me erizó la piel y hasta se me salió una lagrimita. Ese momento lo voy a recordar siempre, pues eso sí que me marcó y de ahí todo en adelante fueron experiencias inolvidables», manifestó.
Eduardo agradeció a su familia por el apoyo, a los Gobiernos de China y El Salvador y a la universidad por facilitarles el sistema de estudio para que como extranjeros se adaptaran al idioma y al tipo de educación.






