Ante el estancamiento de las negociaciones con Irán, que no dan señales de reanudarse para encontrar una solución duradera a la guerra, Donald Trump anunció el jueves una prórroga de la tregua en Líbano.
«El alto el fuego entre Israel y Líbano se extenderá por TRES SEMANAS», escribió el magnate republicano en su red Truth Social tras una nueva reunión entre representantes de ambos países en Washington.
En vigor desde el 17 de abril, la tregua inicialmente debía terminar el domingo. La pausa ha brindado cierto respiro a la población libanesa, inmersa en un conflicto que ya ha causado más de 2.400 muertos y un millón de desplazados en el país desde principios de marzo.
Trump aseguró que Estados Unidos «colaborará con Líbano para ayudarlo a protegerse contra Hezbolá».
Ese movimiento chiita libanés, que arrastró a su país a la guerra el 2 de marzo al atacar a Israel en apoyo a su aliado Irán, rechazó estas conversaciones y continúa sus operaciones en el sur de Líbano.
«Las autoridades deberían avergonzarse ante su pueblo y retirarse de lo que se ha denominado negociaciones directas con el enemigo sionista», afirmó el diputado Mohammed Raad, jefe del bloque parlamentario de Hezbolá, quien calificó la tregua de «engaño tortuoso».
Ali Fayad, también diputado del partido, declaró en otro comunicado que Hezbolá se reserva el derecho de responder a las «agresiones» israelíes.
Israel pretende crear en el sur de Líbano una zona de amortiguación a costa de la destrucción de aldeas y bombardeos, que el miércoles mataron a una periodista libanesa.
Hezbolá anunció haber lanzado cohetes contra el norte de Israel en respuesta a las «violaciones» israelíes del alto el fuego, mientras que el ejército israelí afirmó que el movimiento libanés derribó uno de sus drones en el sur de Líbano.
Por su parte, las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU en esa zona (Finul) anunciaron el fallecimiento de un casco azul indonesio que había resultado herido el 29 de marzo en un ataque contra su base.

Canciller iraní viaja a Islamabad
Con un optimismo inquebrantable, Trump dijo que esperaba que los líderes israelí, Benjamin Netanyahu, y libanés, Joseph Aoun, se reunieran «en las próximas semanas».
Está previsto que el presidente libanés, quien hasta ahora ha descartado la posibilidad de tal encuentro, asista el viernes a la cumbre europea de Ayia Napa, en Chipre, junto a sus homólogos egipcio, Abdel Fatah al Sisi, y sirio, Ahmed al Chareh, y al príncipe heredero de Jordania, Husein bin Abdalah.
Los miembros de la Unión Europea han asegurado querer comprometerse más con la desescalada en Oriente Medio.
Washington mantiene la presión militar sobre Irán, con la llegada a la región de un tercer portaviones, el George HW Bush. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, dijo que solo espera la luz verde de Estados Unidos para reanudar los ataques.
Las negociaciones que debían reanudarse a principios de semana en Islamabad entre Estados Unidos e Irán, tras el fracaso de la primera ronda el 11 de abril, siguen en el limbo.
Sin embargo, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, viajará este viernes a la capital pakistaní, según confirmó la agencia estatal de noticias IRNA.
Se desconoce si Araqchi se reunirá con responsables estadounidenses. El ministro «comenzará una gira regional el viernes por la noche con visitas a Islamabad, Mascate y Moscú», indicó la agencia.






