Celulares, televisores, bocinas, ventiladores, cigarros, cervezas, licor, objetos cortopunzantes, armas de fuego y droga son algunos de los artículos que los pandilleros suelen mantener en sus celdas en las cárceles de Guatemala, a pesar de constantes requisas de las autoridades. 

En los últimos dos años, las autoridades han ejecutado un total de 10 requisas en las cárceles; sin embargo, los recintos penitenciarios siguen siendo controlados por las pandillas MS y 18. 

El pasado 26 de abril se registró el decomiso de varios objetos ilícitos en el interior de la Granja Modelo de Rehabilitación Cantel, en Quetzaltenango. El operativo estuvo a cargo de la Policía Nacional Civil en coordinación con el Sistema Penitenciario y el Ejército de Guatemala. 

Entre lo requisado se encuentran teléfonos celulares y sus cargadores, radios de largo alcance con sus cargadores, televisores, bocinas y ventiladores. 

También encontraron bebidas alcohólicas, incluidas artesanales, y cigarros. Además, incautaron cantidades considerables de marihuana, envoltorios con cocaína y piedras de crack. 

En esta acción de las autoridades, nuevamente se confirma cómo los presos burlan los registros para ingresar distintos artículos a los recintos penitenciarios y cómo mantienen comunicación con el exterior, presuntamente con otros grupos criminales para mantener activas sus operaciones o en complicidad con custodios. 

El 11 de marzo, las autoridades también decomisaron celulares, armas, licor, droga y equipo para generar internet en la Granja Modelo de Rehabilitación Canadá, en Escuintla. La intervención en el reclusorio abrió el debate, entre las autoridades, sobre la necesidad de investigar posibles redes de corrupción dentro del sistema. En dicho centro penitenciario permanecen recluidos 3,146 criminales. 

TOMA DE REHENES Y FUGAS 

Un mes antes, el 2 de febrero, las autoridades activaron los protocolos de seguridad en la Granja de Rehabilitación Pavón, en Fraijanes, luego de un altercado entre privados de libertad. Tras el incidente, se efectuó una requisa en el sector conocido como Bodega. 

En esa ocasión decomisaron 40 celulares, un router, licor, droga y otros objetos prohibidos. También dos armas de fuego, una tolva, tres cajas de municiones y una antena satelital. 

Entre enero y febrero las fuerzas de seguridad efectuaron requisas en las cárceles de Renovación 1, Fraijanes 2 y el Centro Preventivo para Hombres de la zona 18, tras los motines registrados en enero, cuando los privados de libertad dieron una serie de peticiones y tomaron rehenes, mientras en la calle, las pandillas mataron a 11 policías, como represalia por las requisas. 

Este caso demuestra que los intentos de las autoridades guatemaltecas por reforzar la seguridad en los reclusorios luego de que 20 pandilleros se fugaron de la cárcel de máxima seguridad Fraijanes 2, el 12 de octubre de 2025, no han tenido éxito. 

Respecto de la fuga de pandilleros, las investigaciones llevaron al Ministerio Público (MP) a señalar la existencia de una estructura criminal dentro del Ministerio de Gobernación (Mingob) que habría facilitado el escape. Las acusaciones permitieron que se emitieran cuatro órdenes de captura contra funcionarios. 

Fiscales del MP llevaron a cabo allanamientos en la sede del Mingob, en la Dirección General del Sistema Penitenciario y en inmuebles de Jutiapa y Barberena, Santa Rosa. Las diligencias, efectuadas bajo estrictas medidas de seguridad, buscaban capturar a los responsables de la fuga de los pandilleros. 

Entre los señalados estaban Ludin As tolfo Godínez, exdirector del Sistema Peni tenciario (SP); Víctor Arnoldo Alveño Barco, exsubdirector del Grupo B del Centro de Detención para Hombres Fraijanes 2 (cap turado); y Eladio Antonio Ramos Ramírez, exalcaide del mismo grupo. Se les acusa de incumplimiento de deberes y cooperación en la evasión. 

También se emitió una orden contra Claudia del Rosario Palencia Morales, exviceministra de Antinarcóticos, por los delitos de usurpación de funciones y cooperación en la evasión. 

De acuerdo con la investigación, los hechos pudieron haberse coordinado desde los altos mandos del Mingob hasta el personal operativo y los custodios del centro carcelario. Para escapar, los reos evadieron cuatro círculos de seguridad. 

La fiscal general, Consuelo Porras, afirmó que la fuga de los pandilleros demuestra que en Gobernación opera una estructura criminal. Calificó los hechos como una manifestación de corrupción sin precedentes y aseguró que las pesquisas evidencian la existencia de redes criminales que operan en las instituciones del Estado. 

EL SALVADOR TOMÓ EL CONTROL CARCELARIO 

Contrario a lo que sucede en Guatemala y que también ya fue vivido en el país, entre 2012 y 2014, durante el tiempo de la tregua entre pandillas, en los últimos dos años del Gobierno de Mauricio Funes, por el FMLN, cuando las autoridades facilitaron traslados de cabecillas y permitieron en los centros penitenciarios el ingreso de vastedad de comida, prostitutas, grupos musicales para fiestas, videojuegos, televisores, señal de cable, electrodomésticos, electricidad y celulares, el actual Gobierno de Nayib Bukele ha tomado el control total de los recintos carcelarios. 

Todo bajo el lema de orden, control y disciplina en el sistema carcelario, alcanzado bajo el lineamiento del Plan Control Territorial y reforzado con las herramientas brindadas a las fuerzas de seguridad con el régimen de excepción. 

En los seis años del actual Gobierno, gracias a dichas medidas de seguridad, en las cárceles salvadoreñas no se registra ningún amotinamiento ni conato de violencia. 

Además, se han mejorado las instalaciones y se han tomado medidas de control, como asegurar en 100 % que no haya comunicación de los reos con el exterior. 

El presidente dijo que en años anteriores en las cárceles existían privilegios, como el uso de celulares y computadoras para dar órdenes al exterior; sin em bargo, ahora el sistema penitenciario ha servido de ejemplo para otras naciones.  

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