La urgencia de contar con asesoría legal migratoria adecuada y eficiente para cientos de familias hispanohablantes, junto con el apoyo de familiares y amigos, fueron las razones que motivaron a Cynthia Grande a abrir su propio bufete jurídico en Estados Unidos. «Yo no creía que fuera algo que pudiera lograr. No fue hasta que vi la gran necesidad en nuestra comunidad, especialmente entre familias hispanohablantes como salvadoreños, hondureños, guatemaltecos y mexicanos, que decidí enfrentar ese miedo. Quise crear una firma que ofreciera servicios legales de alta calidad para nuestra gente».
La abogada dijo sentirse sumamente privilegiada de servir desde hace 14 años a cientos de familias salvadoreñas a través de su firma legal «The Grande Law Firm», ubicada en Torrance, California. La hija de padres salvadoreños atiende casos de toda la nación del norte e igualmente visita ocasionalmente tierras cuscatlecas para compartir sus conocimientos sobre política migratoria.
«Nuestra comunidad es trabajadora, resiliente y determinada. A pesar de los desafíos, siempre seguimos adelante por nuestras familias. Yo estoy comprometida a honrar eso dentro de mí y de apoyar a nuestra comunidad para que puedan alcanzar sus sueños y vivir la vida que desean», destacó sobre la diáspora.

Orígenes
Aunque no nació en El Salvador, Grande se vio muy influenciada por la cultura salvadoreña a través de sus padres, quienes migraron a Estados Unidos en la década de los 70, y quienes se encargaron que desde pequeña conociera de primera mano el país. Su primer viaje a El Salvador fue a los dos años.
«Crecí visitando el país y desarrollando un profundo amor y aprecio por la tierra donde nacieron. Ese orgullo lo llevo conmigo hasta hoy, tanto en mi vida personal como en el trabajo que hago, y lo expreso cada vez que puedo», aseguró quien en 2009 se graduó de la Facultad de Derecho McGeorge de la Universidad del Pacífico en Sacramento, California, Estados Unidos.
La abogada especializada en inmigración estadounidense explicó que los connacionales deben estar atentos a hacer valer y respetar sus derechos en cuanto a situaciones como: el TPS (un estatus que vencerá en septiembre próximo), redadas antimigratorias del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), órdenes de deportación previas, entre otros. Expuso que es importante que los salvadoreños «conozcan sus derechos y sepan qué documentos deben llevar cuando viajan».
«Quiero decirle a nuestra comunidad que siento un gran orgullo de ser salvadoreña. Somos una comunidad resiliente y poderosa. Es fundamental que utilicemos los recursos que tenemos para proteger el futuro de nuestras familias —ya sea buscando el asesoramiento legal adecuado en inmigración, protegiendo nuestro patrimonio a través de planificación financiera, o simplemente apoyándonos unos a otros—», puntualizó.
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