El Frontón es el nombre de la isla presidio, escenario el 18 y 19 de junio de 1986 de un levantamiento de la guerrilla maoísta Sendero Luminoso que terminó con 133 reos muertos por la represión de las fuerzas del Estado bajo la presidencia de Alan García (1985-1990).

«Con la construcción de este nuevo penal aseguraremos que los delincuentes más peligrosos estén sometidos a un aislamiento efectivo», dijo Boluarte en un discurso en el Palacio de gobierno durante la firma del contrato para construir el nuevo centro.

La mandataria indicó que el nuevo penal albergará a 2.000 reos de alta peligrosidad «bajo un régimen cerrado especial», que reducirá el hacinamiento que existe en las cárceles de Perú.

El país tiene 68 cárceles con una sobrepoblación de 102.000 reos, según el Instituto Nacional Penitenciario.

«Este nuevo centro tendrá un acceso completamente restringido y así daremos un golpe certero a esas organizaciones criminales que operan desde los penales», destacó la mandataria.

Según las autoridades, edificar el presidio demandará una inversión de 174 millones de dólares y estará listo en junio de 2026, un mes antes de que Boluarte deje el poder.

Perú sufre desde 2024 un incremento de la violencia urbana con una ola de extorsiones que ha puesto a la inseguridad como la principal preocupación de la población, según los sondeos.

El Frontón es una pequeña isla de poco más de dos hectáreas, que se halla frente a las costas de Lima a una distancia de cuatro kilómetros del litoral.

En la década de 1980 los presos comunes fueron desplazados a otras prisiones y se convirtió en centro de reclusión solo para internos de Sendero Luminoso, organización considerada terrorista en Perú.

El motín y la matanza de junio de 1986 se produjo mientras se realizaba en Lima una conferencia mundial de la Internacional Socialista.

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