El petróleo cerró al alza ayer en medio de la incertidumbre sobre un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto en Oriente Medio.
Los precios del crudo subieron con fuerza ante el temor de los operadores de que las conversaciones entre Washington y Teherán se suspendan.
El barril de Brent del mar del Norte para entrega en agosto —en el primer día de negociación de ese contrato de referencia— ganó 4.24 % y cerró en $94.98. Durante la jornada llegó a cotizarse en $97.79.
Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) para entrega en julio avanzó 5.49 % y terminó en $92.16 por barril.
«El mercado espera un acuerdo desde hace varias semanas, en vano», explicó a la AFP Andy Lipow, de Lipow Oil Associates.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró el lunes que las negociaciones con Irán avanzan rápidamente, pese a que la agencia iraní Tasnim informó que Teherán suspendió las conversaciones en protesta por la ofensiva israelí en Líbano.
«Las conversaciones continúan, a un ritmo rápido, con la República Islámica de Irán», escribió Trump en su cuenta de Truth Social.
Los mercados esperaban un acuerdo antes de finalizar la semana pasada, pero esa posibilidad parece alejarse, al igual que la expectativa de una normalización del tránsito por el estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra circulaba cerca de una quinta parte de la producción mundial de hidrocarburos.
Otra fuente de preocupación es que «las reservas estratégicas de petróleo y los inventarios comerciales continúan disminuyendo», señaló Lipow.
Semanas de negociaciones indirectas entre Washington e Irán, marcadas por amenazas y ataques, no han logrado poner fin a la guerra ni reabrir el estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que pasaba una quinta parte del comercio de hidrocarburos del mundo antes de que estallara el conflicto el 28 de febrero.
El último intercambio de disparos entre Estados Unidos e Irán durante la noche coincidió con una nueva intensificación de la ofensiva terrestre de Israel en Líbano. Irán acusó a Estados Unidos de violar de nuevo el frágil alto el fuego alcanzado el 8 de abril.






