Patricia Campos Medina, de 51 años, es la primera salvadoreña en Nueva Jersey en lanzar su campaña como precandidata del Partido Demócrata al Senado estadounidense. La originaria del municipio de Chirilagua, San Miguel, busca un curul en sustitución del senador Bob Menéndez, quien anunció en marzo que no correría por la reelección tras acusaciones federales por soborno, pero analizó hacerlo de manera independiente.

La salvadoreña compite por la nominación de su partido contra el miembro de la Cámara de Representantes de EE.UU. y delegado del tercer distrito del estado, Andrew Kim, y el activista de derechos humanos Lawrence Hamm.

Las elecciones primarias demócratas se llevarán a cabo el 4 de junio.

Entre sus principales propuesta está aumentar el salario mínimo en Nueva Jersey de $15 a $17 la hora, otorgar fondos a las ciudades que dan atención a los inmigrantes en situación irregular y entregar permisos de trabajo, conceder un alivio a la deuda estudiantil, promover la reforma migratoria y ampliar el programa federal de seguro médico Medicare para todas las personas.

Apoyo. El 15 de mayo se reunirá con la comunidad salvadoreña en Los Ángeles.

Medina tiene más de 30 años de abogar por las familias inmigrantes en movimientos sindicalistas y dar consultorías a los funcionarios públicos en campañas y proyectos. También integró el comité de asesoría laboral para la oficial de relaciones de comercio internacional en la administración de Bill Clinton (1993 -2001) y continúo en este puesto en el Gobierno de George W. Bush (2001-2009). 

En 2008, formó parte del equipo de transición para las relaciones comerciales de Estados Unidos en la presidencia de Barack Obama (2009 -2017).

Su carrera académica en licenciatura en Ciencia en Relaciones Industriales y Laborales, maestría en Relaciones Internacionales y un doctorado en Ciencias Políticas de la Universidad de Rutgers, le han abierto puertas para convertirse en investigadora y escritora de temas relacionados con derechos laborales en la economía de Estados Unidos y destacar los aportes de la población inmigrante.

«Debemos entender el papel que la política juega para obtener leyes a favor de los trabajadores y para forzar a las compañías y corporaciones a que cumplan la ley», compartió Medina a «Diario El Salvador» respecto a su trayectoria, que la acredita para convertirse en senadora.

«Es un momento de orgullo para la comunidad salvadoreña que me haya postulado y un orgullo para mí poder representar a El Salvador, a mi comunidad y darle voz no solo a los salvadoreños, sino a los latinos y trabajadores americanos», manifestó, quien aseguró que muchos compatriotas en Los Ángeles, California, Nueva York y Virginia, le han mostrado su apoyo.

La salvadoreña aboga porque las familias con Estatus de Protección Temporal (TPS, en inglés) obtengan la residencia.

El 15 de mayo se reunirá con la comunidad salvadoreña en Los Ángeles en un encuentro organizado por Salvadoran American Political Action Committee (SAPAC).

Su principal motivación para aspirar por un mejor futuro para los inmigrantes es porque vivió junto a su familia los desafíos del lenguaje, vivienda, trabajo, salud e integración en un país desconocido en 1988.

Tenía 14 años cuando la familia huyó del conflicto armado en El Salvador. Medina recuerda los sacrificios laborales que hicieron sus progenitores hasta con tres trabajos al mismo tiempo en la industria hotelera y restaurantes, para pagar un pequeño apartamento.

En muchas ocasiones el dinero no era suficiente para cubrir otras necesidades, pero pese a los desafíos, la connacional aprendió inglés y obtuvo una beca para la licenciatura en la Universidad de Cornell en Nueva York.

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