El salvadoreño Rodrigo Ventura, de 21 años, estudiante becado en la Universidad de Tecnología Química de Beijing, China (BUCT, en inglés), fue seleccionado para la competencia iGEM (International Genetically Engineered Machine Competition), que se desarrollará en París entre el 23 y el 26 de octubre.
Ventura es el único salvadoreño en la carrera de Ingeniería Biológica en la BUCT. Enfocado en su objetivo, Ventura, originario de Soyapango, se ha estado preparando para la competencia internacional como parte de un equipo de 25 jóvenes de diferentes carreras en el centro de estudios de Beijing.
La competencia iGEM es la más importante en el mundo en biología sintética. Luego de un riguroso proceso de selección para evaluar los aportes de cada estudiante a la competencia y de poner a prueba sus aptitudes, solo cinco fueron escogidos para viajar a París, donde será la final. Una maestra también los acompañará.
El próximo viernes por la mañana, Ventura defenderá el trabajo de casi un año, ya que estará exponiendo en este escenario especializado internacional, con los ojos puestos en el oro y en premios de menciones especiales. El proyecto en el que se ha destacado se llama Broccoli Master y ofrece una alternativa accesible para combatir el cáncer al sintetizar la molécula de sulforafano, que se halla en el brócoli.
«Haber sido galardonado con una beca del Gobierno chino es un inmenso honor no solo para mí, sino también para mi nación, El Salvador, que represento con orgullo y dedicación. Como estudiante internacional de ingeniería biológica me motiva profundamente mostrar al mundo el potencial de El Salvador. Quiero que nuestras capacidades y talento sean reconocidos globalmente, demostrando que nuestro país puede contribuir significativamente al avance de la ciencia y la tecnología», reflexiona Ventura.
La competencia iGEM tiene dos décadas de haber nacido en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Incluye a estudiantes y laboratorios comunitarios de más de 30 países.

Para prepararse, Ventura también ha hecho prácticas con centros educativos en El Salvador. Valiéndose de herramientas tecnológicas, de su ingenio y capacidad de tender puentes, el joven ha logrado tocar con su conocimiento a estudiantes salvadoreños de carreras afines. Lo ha hecho desde el Laboratorio de Biosíntesis y Separación Eficiente de Ingredientes Activos Naturales, de la BUCT, e incluso ha propiciado que estudiantes chinos compartan con salvadoreños.
«En esta competencia no solo se cuenta el trabajo en el laboratorio y los descubrimientos alcanzados, sino también cómo nosotros llegamos al público con esta información científica, por lo que nuestro equipo también ha hecho un programa de educación en el que hemos dado charlas a universidades y a escuelas», explicó Ventura a «Diario El Salvador», que ya había publicado su historia.
El equipo ha dado charlas a estudiantes de Medicina y Enfermería de la Universidad Gerardo Barrios. Asistieron unos 50 jóvenes de cuarto y quinto año a la ponencia titulada «¿Qué harías si pudieras crear tu propia bacteria?».
También ha impartido este conocimiento en la Universidad Dr. José Matías Delgado, en el contexto del Segundo Congreso de Biotecnología y Biología Molecular, desarrollado en julio.

Participó, además, en el Primer Simposio Costero Marino de El Salvador de la Universidad Nacional de El Salvador, organizando a un equipo chino que tenía un proyecto de ayuda a la protección de manglares, un «ecosistema muy importante en El Salvador», dice. «Creo que su tema era relevante a la realidad salvadoreña. A estas charlas asistieron alrededor de 1,000 personas. No había lugar para sentarse y aun así los estudiantes venían y se quedaban parados, o sentados en el suelo para escuchar» al grupo que compartía su conocimiento desde China.
Ha dado una ponencia para el equipo olímpico de Biología de El Salvador del programa de Jóvenes Talentos. «Fue una charla no solo científica, sino que motivadora», compartió.
«Estas son algunas de las actividades que hemos llevado a cabo en El Salvador en las que he tenido el respaldo de mi equipo. Quisimos empezar con estas actividades educativas en El Salvador, porque yo siento que primero tengo que ayudar en casa», señaló Ventura, quien en su adolescencia consideró estudiar Medicina, pero se percató de que, para alcanzar la carrera que le apasionaba, la mejor opción estaba en China. Y así lo hizo. Logró entrar a la universidad más destacada en este ámbito por medio de una beca.








