El número de muertos en medio de la represión del régimen iraní a las protestas, que iniciaron el 28 de diciembre, podría llegar a las decenas de miles, según reportan diferentes medios de comunicación con fuentes dentro de Irán.
Con el apagón del internet y las telecomunicaciones, impuesto el 8 de enero, añadido al control extremo que ejerce el Gobierno de la República Islámica, la información de la situación del país llega a cuentagotas, mientras crece la preocupación y presión internacional.
Ayer el servicio telefónico fue reestablecido para hacer llamadas desde Irán hacia el exterior, aunque seguía sin ser posible llamar al interior. CBS News constató con una fuente dentro de Irán que al menos 12,000 personas han muerto. La misma fuente agregó que este desgarrador número podría llegar a ser de 20,000 y que activistas trabajan lo mejor que pueden para consolidar un dato de las víctimas mortales basado en reportes médicos. Esta persona también relató que funcionarios del régimen de la República Islámica controlado por el líder supremo Alí Jamenei están visitando hospitales buscando el nombre y la dirección de los heridos en las protestas.
Otra fuente de CBS News contó que sus conocidos en Irán le hablaron de 10,000 o 12,000 fallecidos.
Iran International, cadena de corte opositor que cubre noticias iraníes y que publica desde Londres, colgó ayer una nota titulada «Al menos 12,000 muertos en Irán en la represión durante el apagón de internet».
La respetada agencia de noticias Reuters divulgó ayer que una fuente anónima del Gobierno de Irán que culpó a actores desestabilizadores externos aseguró que desde el 28 de diciembre han muerto 2,000 personas.
Organizaciones de derechos humanos que trabajan fuera de Irán, pero con datos confiables, como la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unido, informaron ayer que el número de fallecidos ascendió al menos a 2,003.
Las entidades sin fines de lucro Iran Human Rights (IHRNGO) y Human Rights Activists News Agency (HRANA) fijan la cifra de muertes que han verificado en 648 y 544, respectivamente.

El 28 de diciembre, en un punto de quiebre clave del malestar social y hartazgo que arrastraba el país, ciudadanos iraníes cerraron sus bazares -mercados históricos tradicionales- para protestar por la crisis económica.
El Estado respondió sacando a la temida Guardia Revolucionaria a varias ciudades para iniciar la represión, lo que hizo que las protestas se extendieran por toda la nación y escalaran de enfocarse en la economía a la ira contra el régimen de la República Islámica.
Ayer el presidente estadounidense Donald Trump alentó a los manifestantes a no rendirse hasta derrocar a las autoridades. «Patriotas iraníes, MANTENGAN LAS MANIFESTACIONES. TÓMENSE SUS INSTITUCIONES», escribió Donald Trump en Truth Social. «LA AYUDA ESTÁ EN CAMINO», continuó.
El canciller de Irán, Abás Araqchi, dijo a Al Jazeera que el Estado está «preparado para cualquier eventualidad y esperamos que Washington elija una opción sensata. No importa qué opción elijan, estamos preparados para ello».






