César Armando Ortiz es un profesor y pintor de la ciudad de los manantiales: Atiquizaya, que recuerda que cuando tenía ocho años su madre le compró una caja de pintura y cumplió la primera tarea que le encomendó.

La tarea consistía en pintar unos tecomates, desde ahí, asegura, descubrió su vocación, la de convertir algo que parece inutilizable en arte.

Foto: Cristian Arévalo / Diario El Salvador

Actualmente, trabaja para convertir un espacio en un hostal, donde ha empezado a diseñar las paredes con murales y otros espacios en los que combina la naturaleza con sus obras de arte e historia.

En ese espacio ha retratado al dios del maíz y el disco del jaguar que, según describe el artista, fue encontrado en la zona sur del departamento de Ahuachapán y es una de las expresiones más grandes de nuestros antepasados.

Foto: Cristian Arévalo / Diario El Salvador

También en el espacio destaca el reciclaje con alusión a diversas temáticas, algunas que marcan la identidad de su natal Atiquizaya y otras muy personales sobre sus sentimientos y emociones, en las que resalta su creatividad, ya que las embellece a través de su habilidad con la pintura.

«El arte es un medio donde desde niño expreso mis sentimientos, mis emociones y las plasmo a través de murales, de pinturas en lienzo, de poesía. Me inspira la naturaleza, no es fácil incursionar en el mundo de las artes, pero hay una satisfacción personal, sobre todo porque las personas reconocen lo que uno hace», manifestó el pintor.

Foto: Cristian Arévalo / Diario El Salvador

«Veo en todo el arte, veo una pared y veo un lienzo. Veo una puerta vieja y veo una sensación que puedo retratar una continuidad de las cosas, es como un espacio de mundos desconocidos que pueden plasmarse en pinturas», expresó el artista.

Ave Fénix, como popularmente es conocido en Atiquizaya, admite que abrir un hostal es parte de sus sueños, ya que ha convertido el arte en un estilo de vida y pretende dejar un legado.

Contó que ha pensado en bautizarlo como María Bonita en honor de su madre, quien ya falleció, pero ha sido parte de sus inspiraciones.

Entre sus pasatiempos, aparte de pintar, también comenta que le encanta visitar los cantones, el contacto con la gente, leer y escuchar música.

Además, tiene un proyecto que se llama Mi Gente, donde difunde historias de personas a través de sus redes sociales, que considera que le dan vida al distrito de Atiquizaya.

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