La popular marca de juguetes Mattel anunció el lanzamiento de su nueva «Barbie Autista» como una apuesta por generar inclusión, consciencia y visibilidad para las personas que pertenecen al espectro autista.
«Esta muñeca invita a más niños y niñas a verse representados en Barbie para representar las formas habituales en que las personas autistas pueden experimentar, procesar y comunicarse con el mundo», señala el comunicado oficial de Mattel.
La elaboración de esta muñeca se realizó en conjunto con la Autistic Self Advocacy Network (ASAN), una oenegé dedicada a los derechos de las personas con discapacidades físicas y cognitivas y para las personas que forman parte del espectro del autismo a escala mundial.
La colaboración de esta institución se buscó para que se generara un producto que motivará la inclusión en la perspectiva de las niñas y una forma de consciencia social para sensibilizar en cuanto a las dificultades que atraviesan los niños con autismo en su vida cotidiana y los retos que deben enfrentar para adaptarse a la sociedad.

Una iniciativa positiva pero no total
Para Fátima Cañadas, especialista en atención psicoeducativa del autismo, esta apuesta es positiva para la comunidad autista en el mundo, aunque aún tiene detalles que deben considerarse para evitar caer en nuevos estereotipos con respecto a la niñez autista.
«Se ha generado bastante controversia con respecto al tema. Desde mi punto de vista, como profesional del área, me parece positivo, un paso grande con respecto a la visibilidad del autismo, ya que hablamos de la marca Barbie, lo que le da visibilidad en el mundo. Pero, el autismo no es algo que vayamos a identificar por características físicas o por accesorios como tal», explicó.
Para Cañadas, es clave mantener la idea de instruir a la sociedad en que «hay una parte de la población autista que usa canceladores de sonido, tablet para aumentar el vocabulario y un anillo como recurso regulador, pero no es la generalidad».

«Esa es la línea delgada que se tiene que llevar con mucho cuidado, porque no se quiere que la sociedad, que no siempre sabe del tema, piense que cada persona que usa canceladores de sonido es porque está dentro del espectro o que estas sean las únicas necesidades de apoyo», añadió.
Cañadas ve como un paso bastante firme esta iniciativa de Mattel. Para la experta, es importante, incluso, el detalle que se trate del personaje de Barbie, ya que el tema del autismo y su complejidad se aborda muy poco desde la perspectiva de la población femenina que pertenece al espectro.
«La Barbie Autista muestra algunas de las posibles necesidades de apoyo. Pero estas van más allá. Me parece positivo y me encanta que sea una Barbie y no un Ken, ya que el autismo en mujeres se habla muy poco. Hay mujeres dentro del espectro que se sumaron a esta iniciativa y esto ayuda a que la población femenina autista tenga mayor visibilidad», explicó.

Una muñeca diferente
Mattel ha creado la Barbie Autista con detalles bastante peculiares. La base sigue siendo el diseño original del personaje, pero con canceladores de sonido, tablets para estimulación del lenguaje y elementos que suelen ser usados por una parte de la comunidad autista.
Jamie Cygielman, directora global de Muñecas de Mattel, detalló que «Barbie siempre se ha esforzado por reflejar el mundo que los niños ven y las posibilidades que imaginan, y estamos orgullosos de presentar nuestra primera Barbie autista como parte de ese trabajo continuo».







